viernes, 24 de abril de 2009
1º Maratón Teatral por La Dignidad.
Artistas marplatenses, consternados por el brutal accionar de la policía en los hechos que son de público conocimiento, y ante el desinterés de los organismos del Estado, repudiamos y nos solidarizamos con las familias "Sin Techo" realizando una "Maratón Teatral por la Dignidad ".
ENTRADA A LA GORRA (se donará el total de lo recaudado).
Viernes 24
22hs: "El Predilecto de los Lepidópteros" grupo "El Séptimo Fuego"
Teatro: “El Séptimo Fuego”
Sábado 25.
17hs: ”Estrellas por la cabeza” (para niños) Grupo “Teatro del secadero”
Teatro: “Diagonal”
20hs: "Crónicas de un Comediante" por Esteban Padin.
Teatro: "EA!"
21:30hs. “Destino de dos cosas o tres” Dirección: Jorge Fronteras
Teatro; “Liberart”
23hs: "Julius, el condenado al silencio y al olvido" Grupo "El Séptimo Fuego"
Teatro: “El Séptimo Fuego”
Domingo 26
20hs. " La Faena " Grupo "El Séptimo Fuego"
Teatro: "El Séptimo Fuego"
TEATROS:
"El Séptimo Fuego" Bolívar 3675 tel. 495-9572
“Diagonal” Diagonal Pueyrredón 3338
"EA!" Córdoba 2365 tel. 493-2429
“Liberart” Moreno 2742 tel. 496-2823
Nota: ya se está preparando la “Segunda Maratón”. Todos los compañeros teatristas que deseen apoyar esta lucha pueden acercarse a América Libre (20 de Sept. Y San Martín); al Ctro. Cultural “El séptimo Fuego” (datos más arriba) O llamar al 472-4766 cel. 154-486370. Esteban Padin. O vía mail: estebandinpa@yahoo.com.ar
Fuente: Junta Vecinal Sin Techo.
Desalojar y Aleccionar.
Reproducimos la nota publicada en el Diario el Atlántico días después de la represión. Quién la firma es uno de los periodista detenido durante el desalojo. Una nota muy representativa de cómo vemos lo que pasó y que es expresión, además, de la valentía de muchos comunicadores que están dando lecciones de profesionalismo y compromiso, en estos tiempos en que todo parece comprarse y venderse, sobre todo en los medios...
OPINIÓN
Desalojar y aleccionar
Por Federico Desántolo.
La objetividad no existe. Nada es objetivo. Los relatos no son objetivos porque las personas no lo somos. Cada cosa que hacemos y decimos está mediada e influenciada por lo que somos. La objetividad en tanto pretensión de verdad es una búsqueda constante. Relatar de la manera más objetiva posible, es relatar la realidad lo más “veraz” posible.
Las 54 familias que ocuparon las viviendas del Plan Dignidad -abandonadas por el propio Estado-, pudieron en menos de tres meses organizarse como comunidad. En asamblea se decidió el horario en el que se podía escuchar música sin molestar al resto de los vecinos. En asamblea se conformaron los grupos a cargo de la limpieza del predio y el torneo de fútbol de los domingos.
La red de apoyo a la asamblea de los Sin Techo conformado por agrupaciones estudiantiles y sociales trabajó a la par de los vecinos. Por primera vez esas familias tuvieron lo que el Estado nunca les dio. Durante tres meses, los chicos recibieron apoyo escolar y alfabetización. Los adolescentes y mayores tuvieron clases de educación sexual y salud reproductiva. Se crearon talleres de teatro y de artes plásticas. Para mucha gente esto está mal: “no se puede ocupar la casa de otra persona”. Esas viviendas no tenían dueño. Estaban abandonadas por el propio Estado que las comenzó a construir en el 2004.
Una de las estrategias del gobierno comunal fue enfrentar a los vecinos de la villa de Paso con los ocupantes de las viviendas del barrio El Martillo. El plan fracasó. Mientras tanto, la organización de las familias crecía y esas casas abandonadas comenzaban a ser sus hogares.
Otra instancia de negociación. El Municipio ofreció desratizar y desmalezar el terreno infecto donde muchas de esas personas vivían. El gobierno comunal pretendía obtener una solución a cambio de cumplir con su obligación. Una nueva negociación fallida. La organización de los vecinos funcionaba a pesar de las dificultades.
El gobierno, incapaz de encontrar una solución política, judicializó la protesta. La ocupación de las viviendas abandonadas no debía prosperar en una ciudad que tiene un grave problema habitacional. La organización de los vecinos no podía sentar un precedente. Había que desalojar y aleccionar. Tomar el control de las casas y dejar un mensaje claro: ni se les ocurra hacerlo de nuevo. En Mar del Plata, una ciudad turística donde hay marplatenses que no conocen el mar, no se puede ocupar viviendas.
El desalojo ya tenía fecha: el viernes a las 10. Horas antes, los gobiernos provincial y comunal parodiaron ante las cámaras una propuesta que nunca se formalizó. Mientras el abogado Juan Pablo Gelemur, representante de las familias Sin Techo, era llamado a parlamentar en terreno neutral con las autoridades judiciales y gubernamentales, más de 250 policías se desplazaban en la entrada del predio. Para un “desalojo pacífico” se armó un operativo comparable con el despliegue de fuerza utilizado en la IV Cumbre de las Américas.
Desde la mañana del viernes quedó evidenciada la intención del gobierno de no llegar a una solución. Gelemur solicitó una y mil veces la propuesta formal de lo anunciado el día anterior pero nadie escuchó el reclamo. Los funcionarios comunales que habían participado de las negociaciones durante tres meses desaparecieron de escena el día de definición. La firma que faltaba para avalar “el desalojo y la lección” la puso una ignota funcionaria de segunda línea. Alejandra Patuto, responsable de la Subsecretaría de la Mujer, hizo lo que le ordenaron. La fiscal Graciela Trill ya tenía lo que necesitaba. Caminó sin escuchar el reclamo del abogado de los Sin Techo, ordenó al jefe del operativo que proceda al desalojo y escapó custodiada y a gran velocidad a bordo de un patrullero.
La hora del Lobo
Con el visto bueno de la fiscal, la situación quedó bajo el control de la policía. El jefe del operativo, Norberto Osvaldo Castelli y su lugarteniente Gustavo Salvá fueron los encargados de dirigir la represión.
El fiscal Pablo Cistoldi nunca logró controlar la situación y el pedido desesperado de algunos integrantes del grupo de apoyo a los Sin Techo no pudo evitar el accionar policial. Con luz verde y el respaldo político necesario realizaron el trabajo sucio: una represión desmedida que no cesó una vez que las casas fueron desalojadas. La cacería continuó. Vecinos, vecinas, estudiantes, periodistas y fotógrafos fueron detenidos. El abogado Juan Gelemur fue arrestado por personal de civil delante de las cámaras de televisión. El fotógrafo de la agrupación HIJOS cayó en manos de dos hombres sin ninguna identificación. Había que hacer todo lo posible para que nunca más se repita tamaño conflicto. Después del viernes nadie debía reclamar por sus derechos básicos.
Sólo lograron una parte de su objetivo. Los gobiernos comunal y provincial con la anuencia de algunos representantes de la justicia dejaron a 54 familias en la calle y tomaron el control de las casas que habían abandonado años atrás. Les falló la lección. Mientras festejaban el desalojo y se felicitaban por el éxito del operativo, las familias volvían a reagruparse porque tres meses les bastaron para saber que la unión hace a la fuerza y que nadie se salva solo. Como pudieron se acomodaron en el centro cultural América Libre. Ese mismo viernes, con la bronca que genera la impotencia, con el dolor a flor de piel y con la angustia de la incertidumbre se realizó una asamblea para determinar los pasos a seguir. La lucha es larga y ellos lo saben mejor que todos ustedes.
Les falló la lección. Organizaciones sociales, estudiantiles y organismos de derechos humanos se juntaron en la comisaría cuarta para pedir por la libertad de los 25 detenidos durante la represión. Allí se mantuvieron firmes hasta que salió el último.
“La dignidad no se desaloja” reza una bandera que intentaron romper, acallar enterrar. Un intendente que no deja de decir que “sí” desde que asumió; ni la versión edulcorada de Fernando Gauna, ni la cobardía de la doctora Graciela Trill, ni la obediencia debida y el salvajismo de los Castelli y Salvá pondrán en caja un reclamo genuino. Ariel Fichera, docente detenido durante el desalojo, no dejó de enrostrarle a cada policía de la comisaría cuarta que la represión había dejado 54 familias en la calle. Ninguno de los presos dejó de reírse, de insultarlos, de culparlos. Lo que creen haber matado ese viernes está más vivo que nunca. Abran las ventanas de sus oficinas y escuchen el reclamo en la calle.
Fuente: Junta Vecinal Sin Techo.
L@s Sin Techo: 13º Comunicado. La Lucha Sigue porque Es Justa.
viernes 24 de abril de 2009
Novedades de la situación de las Familias Sin Techo.
13º Comunicado.
La dignidad no se desaloja, la solidaridad menos...
Luego de la brutal e ilegal represión que terminó desalojando a las Familias Sin Techo del predio que habían recuperado hace tres meses esto fue más o menos lo que pasó o, mejor dicho, lo que va pasando...
-Las familias se ubicaron donde pudieron, algunos alojados en alguna casa de un vecino o familiar que hacen el aguante por unos días, y la gran mayoría en el Centro Cultural América Libre, espacio que no está preparado ediliciamente para albergar a tantas personas (son cerca de 50 nenes/as y sus padres y madres), pero que si parece estar preparado humanamente para ayudarlos, con el apoyo de muchos otros espacios y organizaciones solidarios de la ciudad.
-Ante la violencia primero, y la inacción estatal después, la respuesta del pueblo ha sido la Solidaridad. Una contundente muestra de solidaridad está dando la sociedad marplatense, un ejemplo de dignidad y humanismo, de compromiso y de valentía. Quisieron no sólo desalojar a los y las sin techo, sino también aleccionar a la sociedad, decirnos "ojo con lo que hacen", "no luchen", no se enfrenten a las injusticias porque la respuesta es la represión". Quisieron... pero no lo lograron. Durante los días posteriores a la represión del viernes al América libre llegaron cada 20 o 30 minutos personas y organizaciones sociales, sindicales, culturales y de DDHH con cosas para las familias, colchones, frazadas, ropa, comida, dinero, etc.
-Rápidamente se organizó la respuesta que, apoyada en la fuerza que dio la solidaridad y el apoyo recibido, nos permitió reorganizarnos para salir a denunciar la represión ilegal y exigir una solución.
-El mismo sábado se organizó una conferencia de prensa cubierta por todos los medios locales denunciando lo ocurrido y que 50 familias estaban en la calle.-El domingo se realizó una masiva asamblea de los y las sin techo, la red de apoyo y muchas organizaciones solidarias y gente que se acercó a dar una mano y pensar los pasos a seguir. Allí se resolvió un plan de acción para toda la semana que consistía en:
El Plan de acción de la 1er semana...
*Lunes la conferencia de prensa y concentración que salió muy buena, porque volvió a ser cubierta por todos los medios, dónde se denunció la situación y se anunció el plan de acción. En esta conferencia participaron referentes de otras organizaciones que también sufrieron la represión y las detenciones. Fue en esta concentración dónde apareció la intervención teatral del siempre solidario 7mo Fuego, que le dijo en la cara a la policía y la municipalidad "qué van a hacer cuando nadie marche?!!!" y que se repitió el martes antes de la marcha.
*Martes: marcha de la dignidad, denunciando y exigiendo solución para las familias desalojadas que, con dos apretadas cuadras de gente, nos mostró que hay un piso de apoyo, solidaridad y acompañamiento que puede permitir sostener la movilización y la presión en forma creciente.
*Miércoles: la marcha en el marco de la jornada nacional de la CTA, que comenzó dividida y por los Sin Techo terminó confluyendo en un sólo acto en el que todas las intervenciones de los sindicatos y las organizaciones pidieron solución para las Familias Sin techo.
*Jueves, viernes y sábado: escraches a los responsables.
Pero además de este plan de acción semanal aparecieron más cosas...
-Muchos artistas de la ciudad no tardaron en comprometerse con el reclamos y así apareció la "1er Maratón de teatro" que involucra a cinco Centros Culturales de la ciudad y a 7 espectáculos teatrales que harán funciones viernes, sábado y domingo a beneficio de las Familias Sin Techo.
-Los abogados de la ciudad se pusieron a disposición de quienes han estado en el acompañamiento jurídico de los y las sin techo, el frente antirrepresivo y la agrupación avanzada, lo que derivó en una reunión de alrededor de 15 abogados de diversos espacios que trabajarán en las causas vinculadas al conflicto.
-Docentes hablaron con las directoras de las Escuelas de los nenes y nenas que quedaron en la calle para que presionen al Consejo Escolar exigiendo que la inacción (o la acción) Municipal no termine haciendo que los nenes y nenas dejen de ir al colegio o al jardín.
-El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Mar del Plata emitió una declaración de la Universidad repudiando el desalojo y la represión del viernes.
-La Consejo Superior de la Facultad de Psicología también repudió los hechos y se solidarizó con las Familias Sin Techo.
-La Secretaría de Extensión de la UNMDP colaborará con tarjetas de colectivos para que los sin techo puedan llevar a sus hijos a la Escuela.
-Muchos Centros de Estudiantes y muchas agrupaciones de la Universidad y algunos Centros de Estudiantes secundarios están difundiendo la lucha entre los estudiantes que se han movilizado mucho con lo ocurrido.
-Se conformó un equipo de trabajadores/as en salud mental, estudiantes y docentes: psicoanalistas, psicólogos/as, operadoras en psicología social, psicodramatistas, etc, paraintervenir en esta situación de crisis, con integrantes de: Grupo de Teatro del Oprimido, Seminario Permanente de DD HH de la Facultad de Psicología de la UNMDP, Seminario Marplatense de Psicoanálisis Implicado y otras y otros.-Desde el barrio Pueyrredon y barrios cercanos que sufrieron también la represión llegan mensajes de solidaridad y ganas de sumarse a las movidas que se están organizando.
-Sindicatos como como el de Luz y Fuerza Mar del Plata, ATE, APU, entre otros han acercado su apoyo y solidaridad.
-Se terminó de editar el Noticiero Popular, un gran trabajo audiovisual de 15 minutos de duración que refleja lo ocurrido el viernes y la actualidad de la lucha. Este material será proyectado en acciones de contrainformación en distintos lugares y actividades de la ciudad.
-Ayer llegó el turno de los "Señalamientos" sorpresa. El primer escrachado mediante los señalamientos fue Miguel Bartolucci, delegado del Instituto Provincial de la Vivienda, a cuyo estudio de arquitectura nos movilizamos para informar a sus vecinos y familiares que ahí trabaja uno de los responsables de la represión ilegal y de que hoy haya 50 familias más en la calle. "Los señalamos para que la sociedad los conozca, para que su familia sepa qué hicieron, para que sus vecinos sepan que alguien así vive cerca. Los señalamos hoy, en este primer señalamiento, y los señalaremos mañana, y pasado y traspasado. Vamos a señalarlos a todos y a todas, hasta que haya una solución para las Familias que ellos dejaron en la calle. Que lo sepan: ya les llegará su señalamiento", concluye el texto del primer señalamiento leído en altavoces a sus vecinos y sobre todo como mensaje al resto de los responsables, de quienes ya nos ha llegado que se empiezan a poner paranoicos (muchos de ellos, empezando por el intendente, han llenado de policías su casa, por miedo que le llegue su señalamiento).
Una bola que no pueden parar...
Parece estarse armando una bola que va a ser dificil de parar si no presentan una solución inmediata para un alojamiento provisorio para las familias, y abrir una instancia de diálogo con los y las sin techo vinculada a pensar una propuesta para el largo plazo.
Hasta ayer, el Municipio no había acercado a las Familias ninguna solución. Hoy el diario oficialista publica que la municipalidad daría a las Familias censadas que clasifiquen segun sus criterios como "en situación de calle" "recursos para la autoconstrucción de una vivienda y un albergue transitorio en Laguna de los Padres". por ahora es sólo una declaración en los diarios, veremos si lo acercan a la Asamblea de los y las sin techo ya como propuesta formal. Atentos a eso estaremos, sin aflojar la presión sobre el gobierno para que no sea una nueva promesa mediática sino una propuesta real para que la puedan discutir los compañeros y compañeras que necesitan de manera urgente resolver su situación.
En Alerta estamos hasta que haya justicia y solución para las Familias Sin Techo que sólo quieren una solución para poder continuar con su proyecto de comunidad solidaria y autogestiva, ese sueño que quisieron cortar con represión, pero que no pudieron.
La Represión fue ilegal e inconstitucional.
La vivienda digna es un Derecho Humano.
La lucha sigue, porque es justa.
Mar del Plata, 24 de abril de 2009
Fuente: Junta Vecinal Sin Techo.
Novedades de la situación de las Familias Sin Techo.
13º Comunicado.
La dignidad no se desaloja, la solidaridad menos...
Luego de la brutal e ilegal represión que terminó desalojando a las Familias Sin Techo del predio que habían recuperado hace tres meses esto fue más o menos lo que pasó o, mejor dicho, lo que va pasando...
-Las familias se ubicaron donde pudieron, algunos alojados en alguna casa de un vecino o familiar que hacen el aguante por unos días, y la gran mayoría en el Centro Cultural América Libre, espacio que no está preparado ediliciamente para albergar a tantas personas (son cerca de 50 nenes/as y sus padres y madres), pero que si parece estar preparado humanamente para ayudarlos, con el apoyo de muchos otros espacios y organizaciones solidarios de la ciudad.
-Ante la violencia primero, y la inacción estatal después, la respuesta del pueblo ha sido la Solidaridad. Una contundente muestra de solidaridad está dando la sociedad marplatense, un ejemplo de dignidad y humanismo, de compromiso y de valentía. Quisieron no sólo desalojar a los y las sin techo, sino también aleccionar a la sociedad, decirnos "ojo con lo que hacen", "no luchen", no se enfrenten a las injusticias porque la respuesta es la represión". Quisieron... pero no lo lograron. Durante los días posteriores a la represión del viernes al América libre llegaron cada 20 o 30 minutos personas y organizaciones sociales, sindicales, culturales y de DDHH con cosas para las familias, colchones, frazadas, ropa, comida, dinero, etc.
-Rápidamente se organizó la respuesta que, apoyada en la fuerza que dio la solidaridad y el apoyo recibido, nos permitió reorganizarnos para salir a denunciar la represión ilegal y exigir una solución.
-El mismo sábado se organizó una conferencia de prensa cubierta por todos los medios locales denunciando lo ocurrido y que 50 familias estaban en la calle.-El domingo se realizó una masiva asamblea de los y las sin techo, la red de apoyo y muchas organizaciones solidarias y gente que se acercó a dar una mano y pensar los pasos a seguir. Allí se resolvió un plan de acción para toda la semana que consistía en:
El Plan de acción de la 1er semana...
*Lunes la conferencia de prensa y concentración que salió muy buena, porque volvió a ser cubierta por todos los medios, dónde se denunció la situación y se anunció el plan de acción. En esta conferencia participaron referentes de otras organizaciones que también sufrieron la represión y las detenciones. Fue en esta concentración dónde apareció la intervención teatral del siempre solidario 7mo Fuego, que le dijo en la cara a la policía y la municipalidad "qué van a hacer cuando nadie marche?!!!" y que se repitió el martes antes de la marcha.
*Martes: marcha de la dignidad, denunciando y exigiendo solución para las familias desalojadas que, con dos apretadas cuadras de gente, nos mostró que hay un piso de apoyo, solidaridad y acompañamiento que puede permitir sostener la movilización y la presión en forma creciente.
*Miércoles: la marcha en el marco de la jornada nacional de la CTA, que comenzó dividida y por los Sin Techo terminó confluyendo en un sólo acto en el que todas las intervenciones de los sindicatos y las organizaciones pidieron solución para las Familias Sin techo.
*Jueves, viernes y sábado: escraches a los responsables.
Pero además de este plan de acción semanal aparecieron más cosas...
-Muchos artistas de la ciudad no tardaron en comprometerse con el reclamos y así apareció la "1er Maratón de teatro" que involucra a cinco Centros Culturales de la ciudad y a 7 espectáculos teatrales que harán funciones viernes, sábado y domingo a beneficio de las Familias Sin Techo.
-Los abogados de la ciudad se pusieron a disposición de quienes han estado en el acompañamiento jurídico de los y las sin techo, el frente antirrepresivo y la agrupación avanzada, lo que derivó en una reunión de alrededor de 15 abogados de diversos espacios que trabajarán en las causas vinculadas al conflicto.
-Docentes hablaron con las directoras de las Escuelas de los nenes y nenas que quedaron en la calle para que presionen al Consejo Escolar exigiendo que la inacción (o la acción) Municipal no termine haciendo que los nenes y nenas dejen de ir al colegio o al jardín.
-El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Mar del Plata emitió una declaración de la Universidad repudiando el desalojo y la represión del viernes.
-La Consejo Superior de la Facultad de Psicología también repudió los hechos y se solidarizó con las Familias Sin Techo.
-La Secretaría de Extensión de la UNMDP colaborará con tarjetas de colectivos para que los sin techo puedan llevar a sus hijos a la Escuela.
-Muchos Centros de Estudiantes y muchas agrupaciones de la Universidad y algunos Centros de Estudiantes secundarios están difundiendo la lucha entre los estudiantes que se han movilizado mucho con lo ocurrido.
-Se conformó un equipo de trabajadores/as en salud mental, estudiantes y docentes: psicoanalistas, psicólogos/as, operadoras en psicología social, psicodramatistas, etc, paraintervenir en esta situación de crisis, con integrantes de: Grupo de Teatro del Oprimido, Seminario Permanente de DD HH de la Facultad de Psicología de la UNMDP, Seminario Marplatense de Psicoanálisis Implicado y otras y otros.-Desde el barrio Pueyrredon y barrios cercanos que sufrieron también la represión llegan mensajes de solidaridad y ganas de sumarse a las movidas que se están organizando.
-Sindicatos como como el de Luz y Fuerza Mar del Plata, ATE, APU, entre otros han acercado su apoyo y solidaridad.
-Se terminó de editar el Noticiero Popular, un gran trabajo audiovisual de 15 minutos de duración que refleja lo ocurrido el viernes y la actualidad de la lucha. Este material será proyectado en acciones de contrainformación en distintos lugares y actividades de la ciudad.
-Ayer llegó el turno de los "Señalamientos" sorpresa. El primer escrachado mediante los señalamientos fue Miguel Bartolucci, delegado del Instituto Provincial de la Vivienda, a cuyo estudio de arquitectura nos movilizamos para informar a sus vecinos y familiares que ahí trabaja uno de los responsables de la represión ilegal y de que hoy haya 50 familias más en la calle. "Los señalamos para que la sociedad los conozca, para que su familia sepa qué hicieron, para que sus vecinos sepan que alguien así vive cerca. Los señalamos hoy, en este primer señalamiento, y los señalaremos mañana, y pasado y traspasado. Vamos a señalarlos a todos y a todas, hasta que haya una solución para las Familias que ellos dejaron en la calle. Que lo sepan: ya les llegará su señalamiento", concluye el texto del primer señalamiento leído en altavoces a sus vecinos y sobre todo como mensaje al resto de los responsables, de quienes ya nos ha llegado que se empiezan a poner paranoicos (muchos de ellos, empezando por el intendente, han llenado de policías su casa, por miedo que le llegue su señalamiento).
Una bola que no pueden parar...
Parece estarse armando una bola que va a ser dificil de parar si no presentan una solución inmediata para un alojamiento provisorio para las familias, y abrir una instancia de diálogo con los y las sin techo vinculada a pensar una propuesta para el largo plazo.
Hasta ayer, el Municipio no había acercado a las Familias ninguna solución. Hoy el diario oficialista publica que la municipalidad daría a las Familias censadas que clasifiquen segun sus criterios como "en situación de calle" "recursos para la autoconstrucción de una vivienda y un albergue transitorio en Laguna de los Padres". por ahora es sólo una declaración en los diarios, veremos si lo acercan a la Asamblea de los y las sin techo ya como propuesta formal. Atentos a eso estaremos, sin aflojar la presión sobre el gobierno para que no sea una nueva promesa mediática sino una propuesta real para que la puedan discutir los compañeros y compañeras que necesitan de manera urgente resolver su situación.
En Alerta estamos hasta que haya justicia y solución para las Familias Sin Techo que sólo quieren una solución para poder continuar con su proyecto de comunidad solidaria y autogestiva, ese sueño que quisieron cortar con represión, pero que no pudieron.
La Represión fue ilegal e inconstitucional.
La vivienda digna es un Derecho Humano.
La lucha sigue, porque es justa.
Mar del Plata, 24 de abril de 2009
Fuente: Junta Vecinal Sin Techo.
Política y Ética.
La política es una actividad colectiva, reflexiva y lúcida que surge a partir del momento en que se plantea la validez de derecho de las instituciones, se las cuestiona. Esto demuestra que la cuestión ética - la cual forma parte, en el sentido profundo, de la cuestión política-, contrariamente a lo que se afirma, se crea en y por la historia, y no, necesariamente, con la historia.
La pregunta ¿Qué debo hacer? - pregunta esencialmente política- pertenece, en sí misma, al conjunto de interrogaciones que surgen a partir del momento en que el código de comportamientos (las instituciones) se quiebra o es cuestionado.
¿No será que en vez de una bioética –una ética de la vida- lo que necesitamos en realidad es una biopolítica? Algunos retroceden con espanto ante la idea o el término. ¿Inconsciencia o hipocresía? Actualmente tenemos, queramos o no, una biopolítica que no da a conocer su nombre y que condena a muerte de manera constante, tácita, a centenares de personas por razones económicas, es decir, políticas, porque evidentemente la distribución y atribución de recursos en una sociedad son cuestiones políticas por excelencia. Todas las éticas dicen “¡No matarás!”, pero sucede que, de manera tácita, simplemente por vivir como vivimos, condenamos a muerte todos los meses a decenas de miles de personas; por lo tanto, ninguna norma abstracta, ningún mandamiento universal de contenido concreto puede librarnos de la carga ni de la responsabilidad de nuestros actos. Y para que algo se vuelva una exigencia (un “deber-ser”) se necesita que tenga sentido, que pueda tener sentido para el destinatario.
Fuente: Cornelius Castoriadis.
La pregunta ¿Qué debo hacer? - pregunta esencialmente política- pertenece, en sí misma, al conjunto de interrogaciones que surgen a partir del momento en que el código de comportamientos (las instituciones) se quiebra o es cuestionado.
¿No será que en vez de una bioética –una ética de la vida- lo que necesitamos en realidad es una biopolítica? Algunos retroceden con espanto ante la idea o el término. ¿Inconsciencia o hipocresía? Actualmente tenemos, queramos o no, una biopolítica que no da a conocer su nombre y que condena a muerte de manera constante, tácita, a centenares de personas por razones económicas, es decir, políticas, porque evidentemente la distribución y atribución de recursos en una sociedad son cuestiones políticas por excelencia. Todas las éticas dicen “¡No matarás!”, pero sucede que, de manera tácita, simplemente por vivir como vivimos, condenamos a muerte todos los meses a decenas de miles de personas; por lo tanto, ninguna norma abstracta, ningún mandamiento universal de contenido concreto puede librarnos de la carga ni de la responsabilidad de nuestros actos. Y para que algo se vuelva una exigencia (un “deber-ser”) se necesita que tenga sentido, que pueda tener sentido para el destinatario.
Fuente: Cornelius Castoriadis.
lunes, 20 de abril de 2009
L@s Sin Techo. 12º Comunicado: La Lucha Sigue Porque es Justa.
sábado 18 de abril de 2009
Brutal desalojo. Esta es nuestra palabra.
Que lo sepan: la dignidad no se desaloja…
Como ya es de público conocimiento en el día de ayer el Estado, a través de la Fiscal Graciela Trill y el consentimiento del gobierno Municipal y Provincial, realizó un feroz desalojo por parte de la Policía bonaerense que, mediante un procedimiento absolutamente ilegal, reprimió a las Familias Sin Techo (hablamos de más de 50 familias, con 130 menores que se encontraban en el interior) y más de 250 personas de la Red de Apoyo que estábamos en el “Acampe de la dignidad”, defendiendo a quienes hacía tres meses recuperaron este predio abandonado por el Estado para construir allí un proyecto de vida diferente, comunitario, colectivo y solidario.
Amig@s y compañer@s nos preguntan cuál fue el saldo de la represión…
El saldo de la salvaje represión, que no encuentra muchos precedentes en la historia de Mar del Plata (ni siquiera en tiempos de dictadura), fue:
* 26 detenidos bajo los falsos cargos de resistencia a la autoridad y daños, entre ellos el abogado de los y las Sin Techo, Juan Pablo Gelemur, periodistas del Diario local El Atlántico y de Radio FM De la Azotea, además fueron apresados integrantes de la Red de Apoyo y de organizaciones sociales y políticas que estaban allí manifestando su solidaridad, entre otros del Centro Cultural América libre, de colaboradores de la agrupación H.I.J.O.S, de integrantes de la Comisión de Juicios por la Verdad, también miembros del Polo Obrero, del Movimiento Teresa Rodriguez, del Centro de Estudiantes de Cs. Exactas de la Universidad Nacional de Mar del Plata, y de las Familias Sin Techo, entre otros.
* Alrededor de 30 heridos con cortes en la cabeza y el cuerpo, impactos de balas de goma, magullones y asfixia producto de los gases. Los golpes fueron realizados con bastones, disparos con balas de goma y gases lacrimógenos, uno de ellos fue disparado a la cabeza de un compañero a solo 3 metros, tal como mataron a Carlos Fuentealba, este compañero afortunadamente esta bien y reintegrado a la pelea por la vida digna.
* La policía corrió con caballos y perros a los que una vez abandonado el predio se retiraban por el descampado hacia el barrio Pueyrredón a buscar refugio en la casa de vecinos que rápidamente ofrecieron su apoyo. Entre los que salieron primero estaba los menores que al llegar al barrio se tuvieron que tirar –en medio de un llanto desconsolado- cuerpo a tierra en casas de vecinos que los recibieron. Los últimos en salir aguantaron con mucha dignidad y entereza la represión de la policía, buscando, sólo con piedras (desmintiendo las falsas declaraciones policiales), frenar a la policía mientra los compañeros y compañeras se retiraban hacia el barrio. Pese a todo, la represión de la policía llegó hasta el barrio, a más de 400 metros del predio desalojado, con gases, balas de goma, e incluso se denunciaron disparos de pistolas 9 mm.
* Por último, y acaso, el más terrible de los saldos: Más de 50 familias en la calle, con 130 menores, que no tienen a dónde ir y para los cuales el Estado organizó esta represión inhumana e ilegal y no brindó nunca, ni brinda ahora, ninguna cobertura para su situación de desamparo.
Denunciamos que esta represión fue evidentemente premeditada, planificada y organizada por el poder político y el poder judicial, que tomó la decisión política de actuar de manera ilegal y desmedida, y con absoluta impunidad, como lo demuestra que lo hayan hecho frente a todos los medios de comunicación que se encontraban allí.
Amig@s y compañer@s nos preguntan cuales son los pasos a seguir…
Por un lado se está organizando la denuncia del ilegal e inhumano accionar de las fuerzas represivas, buscando señalar y pedir castigo a los responsables directos, como la Fiscal Graciela Trill y al gobierno municipal de Gustavo Pulti y al gobierno de la provincia de Bs As de Daniel Scioli, principales actores políticos del conflicto y quienes jamás buscaron una salida dialogada. Vamos a iniciar causas penales contra los responsables, vamos a buscar que el Estado argentino tenga que responder ante la OEA y la comisión interamericana de DDHH, porque la causa está presentada en esta instancia y el estado incumplió con todo lo relacionado a las características que debía tener el desalojo, según el fallo del Juez Juan Tapia.
Amig@s y compañer@s nos preguntan cómo estamos…
Ayer con una mezcla de tristeza y bronca por lo perdido, hoy con la tristeza que de a poco va pasando cada vez más a alimentar la bronca y el coraje y ahora –aún con el corazón caliente- ya vamos intentando enfriar las cabezas para analizar y decidir los pasos a seguir. Estamos organizando la solidaridad de la Red de apoyo y de nuevas organizaciones y sectores que acercan y suman su solidaridad con las familias. Nos estamos reagrupando y reorganizando. Ayer se realizaron reuniones de más 350 personas en el América libre (donde están por el momento alojadas las familias), para analizar la situación. Se resolvió como primera medida, ir a la comisaría 4ta a sacar a los detenidos. Allí ya había una concentración que casi ocupaba la cuadra entera exigiendo la libertad de quienes fueron capturados ilegalmente por la policía. Con la presión en la calle la policía los liberó y ya están con nosotros/as.
Esta mañana en nueva asamblea se discutieron los puntos que denunciaríamos en la conferencia de prensa que se realizó en la municipalidad, en dónde la convocatoria a los medios se convirtió en una concentración de cerca de 250 personas que escracharon con pintadas la municipalidad y exigieron castigo a los responsables de la represión y solución para las familias que el Estado dejó en la calle.
Crece la solidaridad de los de abajo...
La solidaridad de la sociedad y las organizaciones sociales ha crecido enormemente, lo que está inyectando mucha fuerza en los ánimos de los y las Sin Techo. Como decimos siempre: la lucha sigue, porque es justa. No la van a resolver con palos, no hay represión que pueda con nuestra causa, con nuestra fuerza y con nuestra unidad. Lo importante es que estamos bien, que nuestro ánimo sigue intacto y que seguimos juntos para denunciar el accionar ilegal del Estado y para seguir luchando por las viviendas.
Somos una ola que ayer hicieron retroceder unos metros hacia el fondo del mar, pero que ahora se prepara para volver con la fuerza de la naturaleza sobre la playa a barrer con todo, esta ola está subiendo en el fondo, aguas abajo hay mucho movimiento, aguas arriba la marea se levanta gracias a la solidaridad de la sociedad marplatense, de las organizaciones sociales, políticas, culturales y de derechos humanos, con la fuerza y organización de la Red de Apoyo, pero sobre todo, con el contundente ejemplo de dignidad, solidaridad, valentía, compromiso, organización y unidad que nos dan, aún en este difícil momento, las Familias Sin Techo. Todo esto está haciendo que esta ola que retrocedió ayer esté preparando su vuelta. Que se preparen entonces, porque ya lo advertimos: la dignidad no se desaloja.
Gracias a los periodistas que con valentía, arriesgaron su integridad física para registraron todo lo ocurrido.
Gracias a las organizaciones sociales y a toda la gente que se expuso en la barrera humana en el momento que comenzó la represión.
Gracias a todas las organizaciones que están acercando la solidaridad y dándoles fuerza a los y las sin techo en su lucha.
Gracias a todo el apoyo de las organizaciones nacionales que hicieron llegar su solidaridad y compromiso con esta situación.
Somos pueblo, y los pueblos no se resignan. Que preparen soluciones o sino que empiecen a construir cárceles grandes, porque van a tener que encerrarnos a todos si quieren callarnos… Pero a decir verdad mejor no, que ni se molesten: nuestros sueños no caben en sus cárceles, así como nuestra dignidad pega mucho más fuerte que sus palos, y nuestra solidaridad llega mucho más lejos que sus gases. Que lo sepan: la dignidad no se desaloja.
La represión fue ilegal e inconstitucional.
El Derecho a una viviendo digna es un Derecho Humano
La lucha sigue, porque es justa.
Mar del Plata, 18 de abril de 2008
Fuente: Junta Vecinal Sin Techo Mar del Plata.
viernes, 17 de abril de 2009
La creación, el individuo y lo histórico-social.
La historia humana es creación, pero ¿Qué es la creación?
La creación es la capacidad de hacer surgir lo que no está dado, ni es derivable, combinatoriamente o de otra forma, a partir de lo dado: es la capacidad de hacer surgir nuevas formas. Pero ni en el terreno histórico-social, ni en ningún otro, la creación significa que cualquier cosa ocurre en cualquier parte, en cualquier momento ni de cualquier manera.
La idea misma de creación se opone al postulado de un determinismo integral y exhaustivo, y si bien no significa que haya indeterminación., sí presupone una cierta indeterminación en el ser, en el sentido de que lo que es, no es nunca de manera tal que excluya el surgimiento de nuevas formas, de nuevas determinaciones: lo que es no está cerrado sino abierto, lo que es, es siempre por-ser.
Pero creación tampoco significa indeterminación en otro sentido: la creación es precisamente la posición de una nueva determinación, una nueva forma , un eidos, es decir un conjunto de determinaciones, un conjunto de posibles y de imposibles definidos a partir del momento en que la forma es planteada: posición de nuevas determinaciones y de determinaciones otras, no reductibles a lo que ya estaba allí, no deducibles y no producibles a partir de lo que ya estaba allí, aunque al mismo tiempo siempre se usa algo de lo que ya estaba ahí. Pero al crear otra cosa, la sociedad le da una nueva significación a lo que toma prestado de los mundos anteriores: las formas que cada sociedad crea (instituye) no son ni necesarias ni contingentes: son creadas ex nihilo, es decir de manera inmotivada (la polis griega, por ejemplo, se constituye utilizando la mitología griega; también la tragedia griega utiliza la mitología convirtiéndola en otra cosa).
Mediante la creación de formas nuevas es como se constituye un sistema de normas, de instituciones en el sentido más amplio del término, de valores, de orientaciones, de finalidades tanto de la vida colectiva como individual. En el núcleo de estas formas se encuentran cada vez las significaciones imaginarias sociales, creadas por una sociedad, y que sus instituciones encarnan. Dicha creación es obra del colectivo imaginario anónimo, del imaginario instituyente, que deviene así en poder instituyente, poder nunca plenamente explicitable; pero al mismo tiempo toda sociedad instituye, y no puede vivir sin instituir, un poder explícito, ligado a la noción de lo político; es decir constituye instancias que pueden emitir exhortaciones sancionables explícita y efectivamente.
¿Por qué un poder semejante es necesario?
Lo podemos entender en primer lugar comprobando que toda sociedad debe conservarse, preservarse, defenderse. Ella es puesta en cuestión constantemente, primero por la evolución del mundo, el inframundo tal cual es antes de su construcción social. Está amenazada por ella misma, por su propio imaginario que puede resurgir y cuestionar la institución existente. También está amenazada por las transgresiones individuales, resultado del hecho de que el núcleo de cada ser humano posee un psique singular, irreductible e indomable. Por último, está amenazada, en principio, por las otras sociedades. También y sobre todo, cada sociedad está sumergida en una dimensión temporal indominable, un futuro que está por hacerse, relativo al cual no sólo hay enormes incertidumbres, sino decisiones que deben ser tomadas.
El alcance ontológico de esta comprobación es inmenso: existe, al menos, un tipo de ser que crea lo otro, que es fuente de alteridad, y que por ese camino se altera a sí mismo: el Hombre.
Si esto es cierto, entonces, contrariamente al viejo lugar común, lo que hace del hombre un hombre no es que sea razonable o racional (no hay un ser más loco que el hombre, ya sea que se lo considere en los lugares más recónditos de su psiquismo, o en sus actividades diurnas), sino el hecho de que es un ser imaginativo, de imaginación radical, inmotivada, desfuncionalizada. Lo propio del hombre es la creación, la imaginación, la capacidad de hacer existir lo que no está meramente en el mundo físico y, por sobre todo, de representarse, y a la manera propia de cada cual, de presentar para sí, eso que rodea y le importa al ser viviente, y sin duda, también, su propio ser. La imaginación es el despliegue de un espacio y un tiempo. Y cada uno de nosotros tiene espacio y tiempo propios.
¿Cómo llegamos entonces a tener un espacio común colectivo y social? Y lo que es más difícil todavía ¿cómo llegamos a tener un tiempo común?
El hombre es psyche, alma, psique profunda, inconsciente; y al mismo tiempo es sociedad, es en y por la sociedad, su institución y las significaciones imaginarias sociales que hacen apta a la psyche para la vida; y la sociedad es historia, presente histórico. El hombres es por tanto un ser psíquico y un ser histórico-social, y es en esos dos niveles donde encontramos la capacidad de creación, la imaginación, el imaginario. Es un ser que busca el sentido, y que, por ello, lo crea; pero en primer lugar, y durante mucho tiempo, crea el sentido en la clausura y crea la clausura del sentido, y siempre intenta, incluso actualmente, volver a él. Es la ruptura de esta clausura lo que es inaugurado con el nacimiento y el renacimiento, conjugado, de la filosofía y la política, en dos ocasiones, en Grecia y en Europa occidental. Pues ambas son, a la vez, cuestionamientos radicales de las significaciones imaginarias sociales establecidas y de las instituciones que las encarnan. De este modo, la imaginación concebida como representativa, afectiva y deseante, se vuelve autónoma.
La filosofía, en efecto, comienza con la pregunta ¿Qué debo pensar? Antes que haya cuestión del ser, es necesario que el ser humano pueda plantearse la pregunta ¿Qué debo pensar? Aunque, generalmente, en la historia no hace esto. Piensa lo que le dicen que piense la Biblia, el Corán, el secretario general, el partido, el brujo de la tribu, los ancestros, etc. Por supuesto, la pregunta ¿Qué debo pensar? Se despliega en una multitud de otras preguntas: ¿Qué debo pensar del ser? ¿Qué debo pensar de mí mismo? ¿Qué debo pensar del pensamiento mismo?; preguntas por medio de las cuales se realiza la propia reflexividad del pensamiento. Pero decir ¿Qué debo pensar? es poner en juego y cuestionar las representaciones instituidas y heredadas de la colectividad, de la tribu, y abrir el camino de una interrogación interminable.
Cuestionar, entonces, estas representaciones, estas significaciones y estas instituciones equivale a cuestionar las leyes mismas de su propio ser y hacerlo en forma reflexiva y deliberada. Es lo que sucede con la filosofía y la política cuando son verdaderas.
Es justamente en y por lo histórico-social que aparecen la subjetividad reflexiva y el sujeto político, en tanto se oponen a aquello que proviene de la humanidad “anterior”, esto es: a los individuos conformes, socialmente fabricados, tan respetables, dignos de estima y amor como sea posible. También, en y por lo histórico-social se crean un espacio y un tiempo públicos de reflexión (si la reflexión no quiere algo, no existe como reflexión. La búsqueda de la verdad es voluntad de verdad), un ágora sincrónica y diacrónica, que impide a cada subjetividad encerrarse en su propia clausura. Por último, en la medida en que lo histórico-social es creación continua y creación densa, los resultados de la reflexión filosófica adquiridos cada vez pueden ser y son nuevamente cuestionados. Sin una creación semejante, la filosofía, una vez creada, correría el riesgo de estereotiparse, o de transformarse en un simple ordenamiento lógico del mundo social dado, dado de una vez por todas, y la filosofía no es sabiduría adquirida de una vez y para siempre, sino interrogación ilimitada. Por otra parte, no somos coherentes si no reconocemos el estatuto filosófico de lo histórico-social como lugar donde el hecho puede convertirse en derecho y el derecho puede convertirse en hecho.
La creación es la capacidad de hacer surgir lo que no está dado, ni es derivable, combinatoriamente o de otra forma, a partir de lo dado: es la capacidad de hacer surgir nuevas formas. Pero ni en el terreno histórico-social, ni en ningún otro, la creación significa que cualquier cosa ocurre en cualquier parte, en cualquier momento ni de cualquier manera.
La idea misma de creación se opone al postulado de un determinismo integral y exhaustivo, y si bien no significa que haya indeterminación., sí presupone una cierta indeterminación en el ser, en el sentido de que lo que es, no es nunca de manera tal que excluya el surgimiento de nuevas formas, de nuevas determinaciones: lo que es no está cerrado sino abierto, lo que es, es siempre por-ser.
Pero creación tampoco significa indeterminación en otro sentido: la creación es precisamente la posición de una nueva determinación, una nueva forma , un eidos, es decir un conjunto de determinaciones, un conjunto de posibles y de imposibles definidos a partir del momento en que la forma es planteada: posición de nuevas determinaciones y de determinaciones otras, no reductibles a lo que ya estaba allí, no deducibles y no producibles a partir de lo que ya estaba allí, aunque al mismo tiempo siempre se usa algo de lo que ya estaba ahí. Pero al crear otra cosa, la sociedad le da una nueva significación a lo que toma prestado de los mundos anteriores: las formas que cada sociedad crea (instituye) no son ni necesarias ni contingentes: son creadas ex nihilo, es decir de manera inmotivada (la polis griega, por ejemplo, se constituye utilizando la mitología griega; también la tragedia griega utiliza la mitología convirtiéndola en otra cosa).
Mediante la creación de formas nuevas es como se constituye un sistema de normas, de instituciones en el sentido más amplio del término, de valores, de orientaciones, de finalidades tanto de la vida colectiva como individual. En el núcleo de estas formas se encuentran cada vez las significaciones imaginarias sociales, creadas por una sociedad, y que sus instituciones encarnan. Dicha creación es obra del colectivo imaginario anónimo, del imaginario instituyente, que deviene así en poder instituyente, poder nunca plenamente explicitable; pero al mismo tiempo toda sociedad instituye, y no puede vivir sin instituir, un poder explícito, ligado a la noción de lo político; es decir constituye instancias que pueden emitir exhortaciones sancionables explícita y efectivamente.
¿Por qué un poder semejante es necesario?
Lo podemos entender en primer lugar comprobando que toda sociedad debe conservarse, preservarse, defenderse. Ella es puesta en cuestión constantemente, primero por la evolución del mundo, el inframundo tal cual es antes de su construcción social. Está amenazada por ella misma, por su propio imaginario que puede resurgir y cuestionar la institución existente. También está amenazada por las transgresiones individuales, resultado del hecho de que el núcleo de cada ser humano posee un psique singular, irreductible e indomable. Por último, está amenazada, en principio, por las otras sociedades. También y sobre todo, cada sociedad está sumergida en una dimensión temporal indominable, un futuro que está por hacerse, relativo al cual no sólo hay enormes incertidumbres, sino decisiones que deben ser tomadas.
El alcance ontológico de esta comprobación es inmenso: existe, al menos, un tipo de ser que crea lo otro, que es fuente de alteridad, y que por ese camino se altera a sí mismo: el Hombre.
Si esto es cierto, entonces, contrariamente al viejo lugar común, lo que hace del hombre un hombre no es que sea razonable o racional (no hay un ser más loco que el hombre, ya sea que se lo considere en los lugares más recónditos de su psiquismo, o en sus actividades diurnas), sino el hecho de que es un ser imaginativo, de imaginación radical, inmotivada, desfuncionalizada. Lo propio del hombre es la creación, la imaginación, la capacidad de hacer existir lo que no está meramente en el mundo físico y, por sobre todo, de representarse, y a la manera propia de cada cual, de presentar para sí, eso que rodea y le importa al ser viviente, y sin duda, también, su propio ser. La imaginación es el despliegue de un espacio y un tiempo. Y cada uno de nosotros tiene espacio y tiempo propios.
¿Cómo llegamos entonces a tener un espacio común colectivo y social? Y lo que es más difícil todavía ¿cómo llegamos a tener un tiempo común?
El hombre es psyche, alma, psique profunda, inconsciente; y al mismo tiempo es sociedad, es en y por la sociedad, su institución y las significaciones imaginarias sociales que hacen apta a la psyche para la vida; y la sociedad es historia, presente histórico. El hombres es por tanto un ser psíquico y un ser histórico-social, y es en esos dos niveles donde encontramos la capacidad de creación, la imaginación, el imaginario. Es un ser que busca el sentido, y que, por ello, lo crea; pero en primer lugar, y durante mucho tiempo, crea el sentido en la clausura y crea la clausura del sentido, y siempre intenta, incluso actualmente, volver a él. Es la ruptura de esta clausura lo que es inaugurado con el nacimiento y el renacimiento, conjugado, de la filosofía y la política, en dos ocasiones, en Grecia y en Europa occidental. Pues ambas son, a la vez, cuestionamientos radicales de las significaciones imaginarias sociales establecidas y de las instituciones que las encarnan. De este modo, la imaginación concebida como representativa, afectiva y deseante, se vuelve autónoma.
La filosofía, en efecto, comienza con la pregunta ¿Qué debo pensar? Antes que haya cuestión del ser, es necesario que el ser humano pueda plantearse la pregunta ¿Qué debo pensar? Aunque, generalmente, en la historia no hace esto. Piensa lo que le dicen que piense la Biblia, el Corán, el secretario general, el partido, el brujo de la tribu, los ancestros, etc. Por supuesto, la pregunta ¿Qué debo pensar? Se despliega en una multitud de otras preguntas: ¿Qué debo pensar del ser? ¿Qué debo pensar de mí mismo? ¿Qué debo pensar del pensamiento mismo?; preguntas por medio de las cuales se realiza la propia reflexividad del pensamiento. Pero decir ¿Qué debo pensar? es poner en juego y cuestionar las representaciones instituidas y heredadas de la colectividad, de la tribu, y abrir el camino de una interrogación interminable.
Cuestionar, entonces, estas representaciones, estas significaciones y estas instituciones equivale a cuestionar las leyes mismas de su propio ser y hacerlo en forma reflexiva y deliberada. Es lo que sucede con la filosofía y la política cuando son verdaderas.
Es justamente en y por lo histórico-social que aparecen la subjetividad reflexiva y el sujeto político, en tanto se oponen a aquello que proviene de la humanidad “anterior”, esto es: a los individuos conformes, socialmente fabricados, tan respetables, dignos de estima y amor como sea posible. También, en y por lo histórico-social se crean un espacio y un tiempo públicos de reflexión (si la reflexión no quiere algo, no existe como reflexión. La búsqueda de la verdad es voluntad de verdad), un ágora sincrónica y diacrónica, que impide a cada subjetividad encerrarse en su propia clausura. Por último, en la medida en que lo histórico-social es creación continua y creación densa, los resultados de la reflexión filosófica adquiridos cada vez pueden ser y son nuevamente cuestionados. Sin una creación semejante, la filosofía, una vez creada, correría el riesgo de estereotiparse, o de transformarse en un simple ordenamiento lógico del mundo social dado, dado de una vez por todas, y la filosofía no es sabiduría adquirida de una vez y para siempre, sino interrogación ilimitada. Por otra parte, no somos coherentes si no reconocemos el estatuto filosófico de lo histórico-social como lugar donde el hecho puede convertirse en derecho y el derecho puede convertirse en hecho.
Fuente: Cornelius Castoriadis.
PARA MAMÁ CORRAL (cuentos para suplir las inyecciones)
Enero del 2009.
A quien corresponda:
De madrugada, como de por sí, llegó la noticia. Más fría se hizo la noche fría y, al amanecer, nos descubrimos como con un hueco, como si algo nos faltara, como si hubiéramos perdido algo muy propio.
La geografía donde nos ha tocado luchar a nosotros, nosotras, las zapatistas, es muy extendida. En los mapas lleva el nombre de “México” y caminar sus rincones es una tarea todavía más dilatada.
En el calendario de la Sexta llegamos a uno de sus rincones más extraños, porque a pesar de lo que el mapa y el kilometraje recorrido indicaban, la historia, esa compleja red de calendarios y geografías de abajo, señalaba uno de nuestros adoloridos corazones: Ciudad Juárez, Chihuahua.
Ciudad Juárez. La de las jóvenes obreras asesinadas impunemente. Asesinadas por ser mujeres, por ser jóvenes, por ser trabajadoras… por ser. La de la digna rabia de los habitantes de Lomas de Poleo, resistiendo ataques, trampas, calumnias, silencios.
La de Mamá Corral.
No, no voy a contar su historia. Eso les corresponde a quienes todo este tiempo estuvieron, y están a su lado, luchando por la presentación de l@s desaparecid@s.
Fuimos a hablar con ella. Fue una reunión privada con ella y otros familiares de desaparecid@s. Así lo pidió ella, así lo pedimos nosotros. Fue en la sala de su casa. Ahí nos amontonamos unas 15 o 20 personas.
Doña Concepción García de Corral era la de más edad… y la más fuerte.
Como si los calendarios buscando a su hijo, José de Jesús, no la hubieran agotado. Como si el no claudicar le permitiera ver más lejos.
Hablaron los compas familiares. Palabras más, palabras menos, dijeron: “Queremos saber la verdad”.
Doña Concepción fue más lejos: “Si Dios me ha dado tantos años de vida es porque José de Jesús está vivo y lo voy a encontrar”.
No, no recuerdo si ésas fueron sus palabras exactas, pero creo que sí el sentimiento.
Después hablé yo.
No dije mucho…
O lo dije todo…
No muy me acuerdo, pero creo que les dije lo que yo quisiera que le dijeran a mis familiares si hubiera lugar, tiempo y modo: no nos fuimos porque no los quisiéramos, sino porque los queremos, aunque de otra forma, con otro modo.
No me hagan mucho caso, pero creo que fue entonces cuando abracé a Doña Concepción García de Corral y le dije al oído: “Mamá Corral”.
Luego me fui.
Siempre me voy.
Otra vez llegaron las geografías y los calendarios a llevarnos y traernos. Pero en ellas y por ellos sabíamos de ella.
Creo que hasta una vez le dedicamos un texto. Por ahí debe de andar, creo.
Tal vez se lo leyeron. Tal vez sonrió. Tal vez entendió que le decíamos a ella: “aquí estamos y no olvidamos”.
Y ahora resulta que yo estaba escribiendo unos cuentos porque alguien estaba enfermo y algo había que darle de remedio, así fuera a la distancia.
Y, además, porque tengo un montón de cartas de protesta. Algunas de supuestas sociedades médicas reconviniéndome por mis declaraciones en contra de las inyecciones, y otras son de mamaces iracundas porque se quedaron con la jeringa preparada y la víctima en turno se rehusó a la tortura, aduciendo un supuesto punto de un supuesto programa nacional de lucha que supuestamente prohibía la producción, el tráfico y el consumo de inyecciones. Total, que en resumidas cuentas me hacen responsable de las más terribles epidemias y endemias.
Mentira, no han llegado cartas de protesta. Pero los oídos me zumban, lo que, según decía mi madre, quiere decir que están mal hablando de uno.
Entonces yo, presionado por la Lupita y la Toñita, me puse a trabajar en mi laboratorio para producir una medicina alternativa a las inyecciones. Y entonces salió el primero de estos “Cuentos para suplir las inyecciones”.
Mientras esperaba la decisión de las Comandantas sobre si hacían o no un encuentro deportivo y cultural para el 8 de marzo, llegó, de madrugada, la noticia de la muerte de Mamá Corral.
Venía en una carta, firmada por el Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua, que terminaba así: “Subcomandante Marcos reciba usted nuestro reconocimiento y nuestras condolencias. Mamá Corral se fue, pero aún está con más fuerza a su lado y al nuestro. Reciba un fuerte abrazo y nuestra bendición”.
Dolió. Mucho.
Ya más luego releí esas líneas y pensé que sí, que está a nuestro lado y de nuestro lado. Así que, con el permiso respectivo, hice algunos cambios y modificaciones al primero de los “Cuentos para suplir las Inyecciones” y se lo conté a Mamá Corral, a Helena, y a todas las mamaces con el dolor a flor a piel, tal y como a continuación lo transcribo:
I.- Remedio para el dolor de corazón:
El cuento de la otra hojita.
Habrá una vez una hojita que estaba arriba de un árbol, en la parte más alta. Contenta estaba la hojita porque tenía muchas hojitas cerca y bien que se cantaban cuando el viento las movía. Y muy lejos podía ver la hojita, todo el valle y hasta las montañas vecinas.
Claro que había sus inconvenientes porque, por ejemplo, como había muchas hojitas juntas pues rápido se hacían los chismes. “Ya viste que la tal por cual anda muy pegada con ésa otra”, a veces decían. Y se hacía mucha bulla porque luego se sabía el chisme y entonces contestaban: “y mira quién habla, si tú te pasas todo el tiempo al lado de ésa de más allá”. O sea que mucho peleaban entre sí las hojitas, como de por sí.
Y también ocurría que, cuando llovía, las hojitas de arriba eran las primeras en mojarse y no podían decir aquello de “qué bonito es ver llover y no mojarse”.
Pero había sus compensaciones, porque, cuando el sol salía, las de arriba eran las primeras hojitas en secarse.
Bueno, pues así estaba la hojita de este cuento, en el vaivén de lluvias y soles, cuando vino un viento fuerte y la arrancó de la rama donde estaba viviendo. Y la hojita empezó a volar, dando giros, subiendo y bajando por las corrientes de aire.
“¡Qué chido!”, dijo la hojita que era medio skatera.
“¡Síííííííííí!”, gritó cuando pudo hacer un doble rizo muy cerca del techo de una champa. Luego una ráfaga de aire la acercó a una nube que tenía una pinta de muchos colores que decía: “Libertad y Presentación de l@s desaparecid@s polític@s”.
Y en otra se leía: “Lo bueno de rayar nubes es que acá no llega la tira”.
Y así andaba de un lado a otro la hojita.
Pero pasó que el viento se fue con su canción para otra parte y la ley de gravedad se aplicó con todo rigor, así que la hojita, casi como no queriendo, fue a llegar hasta el suelo.
“¡Órales!”, se dijo la hojita, “¿y ahora qué voy a hacer?”.
La hojita quería regresar otra vez a la parte más alta del árbol. Aunque eran muy chismosas, ahí estaban sus amigas. Y aunque era la primera en mojarse con la lluvia, también era la primera en calentarse con el sol y podía ver muy lejos. Y aunque el viento la volviera a tumbar, ella podía ensayar nueva piruetas que ya se le estaban ocurriendo, y hasta pensaba rayar alguna nube con letras de muchos colores y tamaños muy divertidos y demandar libertad y justicia.
La hojita probó en caminar, pero como siempre había estado en el árbol agarrada de una rama, pues nomás no se le daba lo de la caminadera.
Entonces una hormiguita pasó por donde estaba. La hojita la reconoció, porque era una hormiguita que una vez había estado en lo alto del árbol y hasta le había dado una mordida a la hojita.
“¡Hola!”, saludó la hojita a la hormiguita.
“¿Y tú quién eres? Acaso te conozco”, respondió la hormiguita que, para variar, andaba de malas.
La hojita se presentó: “Me llamo Hojita y vivo en la parte más alta del árbol, pero me caí y ahora quiero regresar a mi casa pero no sé cómo hacerle, ¿podrías ayudarme?”.
La hormiguita la quedo mirando, luego quedó mirando al árbol, luego volvió a quedar mirando a la hojita. Tardó mirando la hormiguita.
Ya luego dijo: “No pos ora que sí ya se chingó la Roma ésa, porque te tendría que cargar y luego tendría que subir tooooodo el árbol sin que me coman los pájaros o el oso hormiguero. Y ya luego, si es que llegamos hasta la parte más alta, pues la problema va a ser cómo te pegamos a la rama que te toca”.
La hojita quedó mirando a la hormiguita y luego quedó mirando al árbol. Tardó mirando la hojita, o sea que ya estaba agarrando el modo de la hormiguita.
Ya luego dijo: “no hay problema, porque podemos ir a comprar pegamento a la papelería o me puedo agarrar bien fuerte de la rama que me toca”.
La hormiguita escuchó a la hojita y la quedó mirando y… bueno, y ya no vamos a decir que tardó mirándola porque si no el cuento se hace muy largo.
Entonces la hormiguita dijo: “Tá güeno, te voy a llevar, pero antes tengo que ir a ver a mi comagre para pedirle maíz porque a mí ya se me acabó. ¿Vas conmigo o aquí me esperas a que regreso?”
La hojita pensó que, cuando la hormiguita encontrara a su comagre, iban a tardar mirándose y el cuento se iba a terminar sin que ella resolviera su problema, así que respondió: “¡Voy contigo! Y sirve que de pasada compramos el pegamento en la papelería”.
Entonces, la hormiguita cargó a la hojita en el lomo y empezó a caminar rumbo a casa de su comagre.
Por el camino, la hojita iba mirando muchas cosas que no conocía… o que conocía, pero vistas desde lo alto del árbol donde vivía.
Y pasó a un lado de la piedrecita inconforme, la que quería ser nube, y la vio muy grande. Mientras miraba a la piedrecita inconforme hacer ejercicios para bajar de peso, la hojita pensó: “Tras que desde arriba se ven muy otras las cosas”.
“O no se ven”, dijo la hormiguita, que además de ser enojona podía escuchar lo que pensaban los demás seres.
“Sí, o no se ven”, quedó pensando la hojita.
Siguieron caminando.
Bueno, caminaba la hormiguita, porque la hojita nomás iba mirando el mismo mundo que había visto desde arriba pero que, visto desde abajo, era otro mundo.
Y mucho mundo miró la hojita.
Por ejemplo, miró al Mal y al Malo vestidos de gobiernos, de empresarios, de aviones bombardeando niños y niñas, de policías golpeando y asesinando joven@s y desapareciendo luchador@s sociales, de hombres violentando mujeres, de perseguidores de los otros amores, de racistas, de locutores de radio y televisión, de periodistas, de analistas políticos, de comisarios del pensamiento.
Pero también miró a un escarabajo con yelmo, fumando pipa y escribiendo en una ultra-mini-micro-computadora.
Y miró a la Lupita y a la Toñita jugando con unas jirafas que les regalaron en el Festival de la Digna Rabia. Y miró al Sup cuando les decía a las niñas que no eran jirafas, que eran unas vacas y que les habían estirado el pescuezo porque las querían hacer caldo, pero las vacas no se dejaron y se resistieron y que eran una vacas rebeldes y que se les había quedado el pescuezo estirado por su resistencia, pero no eran jirafas. Y miró que la Toñita y la Lupita lo regañaban al Sup y le enseñaban un libro de animales para que viera que sí eran jirafas y que no eran vacas con el pescuezo estirado. Y miró que el Sup les respondía que no era cierto, que ese libro lo habían hecho los mismos que querían hacer caldo a las vacas. Que para que no se publicara que tenían un su delito, dijo el Sup. Y miró que las niñas traían unas inyecciones porque decían que el Sup estaba enfermo y por eso decía tarugadas, y que lo iban a curar al Sup. Y miró que el Sup corría y corría. Y ya no miró si es que lo alcanzaron.
Y miró el lado oscuro de la luna, cuando Sombra, el guerrero, la llevaba cargando en un mecapal.
Y miró a Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN, llevar unas flores a la tumba de La Magdalena.
Y miró al Viejo Antonio forjándose un cigarrillo en hoja de doblador.
Y miró a hombres y mujeres indígenas, que nunca habían ido a la escuela, explicarle el mundo a una investigadora con un doctorado en ciencias sociales.
Y miró a las tropas zapatistas haciendo la champa para Radio Insurgente.
Y miró al Moy platicando con las Comisiones Agrarias Autónomas sobre un problema de tierras.
Y miró a una pareja tocándose con toda la piel desnuda, y miró que no importaba si la pareja era de mujer y hombre, o de hombre y hombre, o de mujer y mujer, o de otr@ y otr@.
Y miró a alguien rayar en una pared “Un muro sin grafiti es como un barquillo sin helado”, y miró que el muro se convertía en bandera.
Y miró que nadie se preparaba para enfrentar a Polifemo.
Y miró a los calendarios y geografías caminar a encontrarse.
Todo eso y muchas cosas más miró la hojita, pero son para otros cuentos.
Por fin llegaron donde la comagre de la hormiguita y, como era de esperar, la comagre no estaba porque no llegaron rápido y le tocaba trabajar en otro cuento, así que se fueron a la papelería para comprar el pegamento.
A la hojita, con todo lo que había mirado, ya se le había olvidado que iba a comprar pegamento. Así que le dijo al dependiente de la papelería: “Quiero un cuaderno y unos lápices de colores muy divertidos”.
El dependiente respondió: “Acaso son divertidos los lápices de colores. Los lápices de colores son lápices de colores”.
De ahí se siguió una larga discusión sobre la capacidad o no de sentimientos de las cosas inanimadas, discusión que nos vamos a saltar porque si no el cuento se va para otro lado.
Bueno, resulta que al final la hojita consiguió sus lápices de colores, su cuaderno y su pegamento (porque la hormiguita le recordó a qué habían ido a la papelería).
Ya luego, la hormiguita y la hojita llegaron al pie del árbol.
Ya iban a empezar a subir cuando, ¡zas!, se sintió como un terremoto. Todo empezó a crujir y como a romperse.
Como si se desarmara un rompecabezas y las piezas se desordenaran.
La radio, la televisión y los periódicos de arriba no dijeron nada porque también se habían desarmado, así que lo que se supo fue porque lo publicaron los medios alternativos de comunicación.
Porque resulta que los zapatistas, las zapatistas, habían ganado la guerra contra el olvido y todo el mundo se estaba volteando de cabeza y quedando todo al revés.
Y el sol ya no salía por el oriente, sino por el poniente.
Y lo que estaba arriba quedaba abajo, y lo que estaba abajo quedaba arriba.
Y entonces resulta que, para ir a la rama donde vivía la hojita, ahora tenían que bajar, en lugar de subir, a la copa del árbol.
“Mta magre” dijeron a coro la hojita y la hormiguita, y se pusieron a discutir entre ellas.
Y es que la hojita le echó la culpa a la hormiguita porque tardó mucho mirando y en ese tiempo los zapatistas, las zapatistas, ganaron y voltearon el mundo al revés.
“Para que el mundo ya esté cabal”, así dijeron las zapatistas, los zapatistas, y, como ya es costumbre, nadie les entendió.
Tan-tan.
Vale. Salud y paciente rabia, Mamá Corral, paciente rabia.
SupMarcos.México, Enero del 2009.
Fuente: Enlace Zapatista.
A quien corresponda:
De madrugada, como de por sí, llegó la noticia. Más fría se hizo la noche fría y, al amanecer, nos descubrimos como con un hueco, como si algo nos faltara, como si hubiéramos perdido algo muy propio.
La geografía donde nos ha tocado luchar a nosotros, nosotras, las zapatistas, es muy extendida. En los mapas lleva el nombre de “México” y caminar sus rincones es una tarea todavía más dilatada.
En el calendario de la Sexta llegamos a uno de sus rincones más extraños, porque a pesar de lo que el mapa y el kilometraje recorrido indicaban, la historia, esa compleja red de calendarios y geografías de abajo, señalaba uno de nuestros adoloridos corazones: Ciudad Juárez, Chihuahua.
Ciudad Juárez. La de las jóvenes obreras asesinadas impunemente. Asesinadas por ser mujeres, por ser jóvenes, por ser trabajadoras… por ser. La de la digna rabia de los habitantes de Lomas de Poleo, resistiendo ataques, trampas, calumnias, silencios.
La de Mamá Corral.
No, no voy a contar su historia. Eso les corresponde a quienes todo este tiempo estuvieron, y están a su lado, luchando por la presentación de l@s desaparecid@s.
Fuimos a hablar con ella. Fue una reunión privada con ella y otros familiares de desaparecid@s. Así lo pidió ella, así lo pedimos nosotros. Fue en la sala de su casa. Ahí nos amontonamos unas 15 o 20 personas.
Doña Concepción García de Corral era la de más edad… y la más fuerte.
Como si los calendarios buscando a su hijo, José de Jesús, no la hubieran agotado. Como si el no claudicar le permitiera ver más lejos.
Hablaron los compas familiares. Palabras más, palabras menos, dijeron: “Queremos saber la verdad”.
Doña Concepción fue más lejos: “Si Dios me ha dado tantos años de vida es porque José de Jesús está vivo y lo voy a encontrar”.
No, no recuerdo si ésas fueron sus palabras exactas, pero creo que sí el sentimiento.
Después hablé yo.
No dije mucho…
O lo dije todo…
No muy me acuerdo, pero creo que les dije lo que yo quisiera que le dijeran a mis familiares si hubiera lugar, tiempo y modo: no nos fuimos porque no los quisiéramos, sino porque los queremos, aunque de otra forma, con otro modo.
No me hagan mucho caso, pero creo que fue entonces cuando abracé a Doña Concepción García de Corral y le dije al oído: “Mamá Corral”.
Luego me fui.
Siempre me voy.
Otra vez llegaron las geografías y los calendarios a llevarnos y traernos. Pero en ellas y por ellos sabíamos de ella.
Creo que hasta una vez le dedicamos un texto. Por ahí debe de andar, creo.
Tal vez se lo leyeron. Tal vez sonrió. Tal vez entendió que le decíamos a ella: “aquí estamos y no olvidamos”.
Y ahora resulta que yo estaba escribiendo unos cuentos porque alguien estaba enfermo y algo había que darle de remedio, así fuera a la distancia.
Y, además, porque tengo un montón de cartas de protesta. Algunas de supuestas sociedades médicas reconviniéndome por mis declaraciones en contra de las inyecciones, y otras son de mamaces iracundas porque se quedaron con la jeringa preparada y la víctima en turno se rehusó a la tortura, aduciendo un supuesto punto de un supuesto programa nacional de lucha que supuestamente prohibía la producción, el tráfico y el consumo de inyecciones. Total, que en resumidas cuentas me hacen responsable de las más terribles epidemias y endemias.
Mentira, no han llegado cartas de protesta. Pero los oídos me zumban, lo que, según decía mi madre, quiere decir que están mal hablando de uno.
Entonces yo, presionado por la Lupita y la Toñita, me puse a trabajar en mi laboratorio para producir una medicina alternativa a las inyecciones. Y entonces salió el primero de estos “Cuentos para suplir las inyecciones”.
Mientras esperaba la decisión de las Comandantas sobre si hacían o no un encuentro deportivo y cultural para el 8 de marzo, llegó, de madrugada, la noticia de la muerte de Mamá Corral.
Venía en una carta, firmada por el Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua, que terminaba así: “Subcomandante Marcos reciba usted nuestro reconocimiento y nuestras condolencias. Mamá Corral se fue, pero aún está con más fuerza a su lado y al nuestro. Reciba un fuerte abrazo y nuestra bendición”.
Dolió. Mucho.
Ya más luego releí esas líneas y pensé que sí, que está a nuestro lado y de nuestro lado. Así que, con el permiso respectivo, hice algunos cambios y modificaciones al primero de los “Cuentos para suplir las Inyecciones” y se lo conté a Mamá Corral, a Helena, y a todas las mamaces con el dolor a flor a piel, tal y como a continuación lo transcribo:
I.- Remedio para el dolor de corazón:
El cuento de la otra hojita.
Habrá una vez una hojita que estaba arriba de un árbol, en la parte más alta. Contenta estaba la hojita porque tenía muchas hojitas cerca y bien que se cantaban cuando el viento las movía. Y muy lejos podía ver la hojita, todo el valle y hasta las montañas vecinas.
Claro que había sus inconvenientes porque, por ejemplo, como había muchas hojitas juntas pues rápido se hacían los chismes. “Ya viste que la tal por cual anda muy pegada con ésa otra”, a veces decían. Y se hacía mucha bulla porque luego se sabía el chisme y entonces contestaban: “y mira quién habla, si tú te pasas todo el tiempo al lado de ésa de más allá”. O sea que mucho peleaban entre sí las hojitas, como de por sí.
Y también ocurría que, cuando llovía, las hojitas de arriba eran las primeras en mojarse y no podían decir aquello de “qué bonito es ver llover y no mojarse”.
Pero había sus compensaciones, porque, cuando el sol salía, las de arriba eran las primeras hojitas en secarse.
Bueno, pues así estaba la hojita de este cuento, en el vaivén de lluvias y soles, cuando vino un viento fuerte y la arrancó de la rama donde estaba viviendo. Y la hojita empezó a volar, dando giros, subiendo y bajando por las corrientes de aire.
“¡Qué chido!”, dijo la hojita que era medio skatera.
“¡Síííííííííí!”, gritó cuando pudo hacer un doble rizo muy cerca del techo de una champa. Luego una ráfaga de aire la acercó a una nube que tenía una pinta de muchos colores que decía: “Libertad y Presentación de l@s desaparecid@s polític@s”.
Y en otra se leía: “Lo bueno de rayar nubes es que acá no llega la tira”.
Y así andaba de un lado a otro la hojita.
Pero pasó que el viento se fue con su canción para otra parte y la ley de gravedad se aplicó con todo rigor, así que la hojita, casi como no queriendo, fue a llegar hasta el suelo.
“¡Órales!”, se dijo la hojita, “¿y ahora qué voy a hacer?”.
La hojita quería regresar otra vez a la parte más alta del árbol. Aunque eran muy chismosas, ahí estaban sus amigas. Y aunque era la primera en mojarse con la lluvia, también era la primera en calentarse con el sol y podía ver muy lejos. Y aunque el viento la volviera a tumbar, ella podía ensayar nueva piruetas que ya se le estaban ocurriendo, y hasta pensaba rayar alguna nube con letras de muchos colores y tamaños muy divertidos y demandar libertad y justicia.
La hojita probó en caminar, pero como siempre había estado en el árbol agarrada de una rama, pues nomás no se le daba lo de la caminadera.
Entonces una hormiguita pasó por donde estaba. La hojita la reconoció, porque era una hormiguita que una vez había estado en lo alto del árbol y hasta le había dado una mordida a la hojita.
“¡Hola!”, saludó la hojita a la hormiguita.
“¿Y tú quién eres? Acaso te conozco”, respondió la hormiguita que, para variar, andaba de malas.
La hojita se presentó: “Me llamo Hojita y vivo en la parte más alta del árbol, pero me caí y ahora quiero regresar a mi casa pero no sé cómo hacerle, ¿podrías ayudarme?”.
La hormiguita la quedo mirando, luego quedó mirando al árbol, luego volvió a quedar mirando a la hojita. Tardó mirando la hormiguita.
Ya luego dijo: “No pos ora que sí ya se chingó la Roma ésa, porque te tendría que cargar y luego tendría que subir tooooodo el árbol sin que me coman los pájaros o el oso hormiguero. Y ya luego, si es que llegamos hasta la parte más alta, pues la problema va a ser cómo te pegamos a la rama que te toca”.
La hojita quedó mirando a la hormiguita y luego quedó mirando al árbol. Tardó mirando la hojita, o sea que ya estaba agarrando el modo de la hormiguita.
Ya luego dijo: “no hay problema, porque podemos ir a comprar pegamento a la papelería o me puedo agarrar bien fuerte de la rama que me toca”.
La hormiguita escuchó a la hojita y la quedó mirando y… bueno, y ya no vamos a decir que tardó mirándola porque si no el cuento se hace muy largo.
Entonces la hormiguita dijo: “Tá güeno, te voy a llevar, pero antes tengo que ir a ver a mi comagre para pedirle maíz porque a mí ya se me acabó. ¿Vas conmigo o aquí me esperas a que regreso?”
La hojita pensó que, cuando la hormiguita encontrara a su comagre, iban a tardar mirándose y el cuento se iba a terminar sin que ella resolviera su problema, así que respondió: “¡Voy contigo! Y sirve que de pasada compramos el pegamento en la papelería”.
Entonces, la hormiguita cargó a la hojita en el lomo y empezó a caminar rumbo a casa de su comagre.
Por el camino, la hojita iba mirando muchas cosas que no conocía… o que conocía, pero vistas desde lo alto del árbol donde vivía.
Y pasó a un lado de la piedrecita inconforme, la que quería ser nube, y la vio muy grande. Mientras miraba a la piedrecita inconforme hacer ejercicios para bajar de peso, la hojita pensó: “Tras que desde arriba se ven muy otras las cosas”.
“O no se ven”, dijo la hormiguita, que además de ser enojona podía escuchar lo que pensaban los demás seres.
“Sí, o no se ven”, quedó pensando la hojita.
Siguieron caminando.
Bueno, caminaba la hormiguita, porque la hojita nomás iba mirando el mismo mundo que había visto desde arriba pero que, visto desde abajo, era otro mundo.
Y mucho mundo miró la hojita.
Por ejemplo, miró al Mal y al Malo vestidos de gobiernos, de empresarios, de aviones bombardeando niños y niñas, de policías golpeando y asesinando joven@s y desapareciendo luchador@s sociales, de hombres violentando mujeres, de perseguidores de los otros amores, de racistas, de locutores de radio y televisión, de periodistas, de analistas políticos, de comisarios del pensamiento.
Pero también miró a un escarabajo con yelmo, fumando pipa y escribiendo en una ultra-mini-micro-computadora.
Y miró a la Lupita y a la Toñita jugando con unas jirafas que les regalaron en el Festival de la Digna Rabia. Y miró al Sup cuando les decía a las niñas que no eran jirafas, que eran unas vacas y que les habían estirado el pescuezo porque las querían hacer caldo, pero las vacas no se dejaron y se resistieron y que eran una vacas rebeldes y que se les había quedado el pescuezo estirado por su resistencia, pero no eran jirafas. Y miró que la Toñita y la Lupita lo regañaban al Sup y le enseñaban un libro de animales para que viera que sí eran jirafas y que no eran vacas con el pescuezo estirado. Y miró que el Sup les respondía que no era cierto, que ese libro lo habían hecho los mismos que querían hacer caldo a las vacas. Que para que no se publicara que tenían un su delito, dijo el Sup. Y miró que las niñas traían unas inyecciones porque decían que el Sup estaba enfermo y por eso decía tarugadas, y que lo iban a curar al Sup. Y miró que el Sup corría y corría. Y ya no miró si es que lo alcanzaron.
Y miró el lado oscuro de la luna, cuando Sombra, el guerrero, la llevaba cargando en un mecapal.
Y miró a Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN, llevar unas flores a la tumba de La Magdalena.
Y miró al Viejo Antonio forjándose un cigarrillo en hoja de doblador.
Y miró a hombres y mujeres indígenas, que nunca habían ido a la escuela, explicarle el mundo a una investigadora con un doctorado en ciencias sociales.
Y miró a las tropas zapatistas haciendo la champa para Radio Insurgente.
Y miró al Moy platicando con las Comisiones Agrarias Autónomas sobre un problema de tierras.
Y miró a una pareja tocándose con toda la piel desnuda, y miró que no importaba si la pareja era de mujer y hombre, o de hombre y hombre, o de mujer y mujer, o de otr@ y otr@.
Y miró a alguien rayar en una pared “Un muro sin grafiti es como un barquillo sin helado”, y miró que el muro se convertía en bandera.
Y miró que nadie se preparaba para enfrentar a Polifemo.
Y miró a los calendarios y geografías caminar a encontrarse.
Todo eso y muchas cosas más miró la hojita, pero son para otros cuentos.
Por fin llegaron donde la comagre de la hormiguita y, como era de esperar, la comagre no estaba porque no llegaron rápido y le tocaba trabajar en otro cuento, así que se fueron a la papelería para comprar el pegamento.
A la hojita, con todo lo que había mirado, ya se le había olvidado que iba a comprar pegamento. Así que le dijo al dependiente de la papelería: “Quiero un cuaderno y unos lápices de colores muy divertidos”.
El dependiente respondió: “Acaso son divertidos los lápices de colores. Los lápices de colores son lápices de colores”.
De ahí se siguió una larga discusión sobre la capacidad o no de sentimientos de las cosas inanimadas, discusión que nos vamos a saltar porque si no el cuento se va para otro lado.
Bueno, resulta que al final la hojita consiguió sus lápices de colores, su cuaderno y su pegamento (porque la hormiguita le recordó a qué habían ido a la papelería).
Ya luego, la hormiguita y la hojita llegaron al pie del árbol.
Ya iban a empezar a subir cuando, ¡zas!, se sintió como un terremoto. Todo empezó a crujir y como a romperse.
Como si se desarmara un rompecabezas y las piezas se desordenaran.
La radio, la televisión y los periódicos de arriba no dijeron nada porque también se habían desarmado, así que lo que se supo fue porque lo publicaron los medios alternativos de comunicación.
Porque resulta que los zapatistas, las zapatistas, habían ganado la guerra contra el olvido y todo el mundo se estaba volteando de cabeza y quedando todo al revés.
Y el sol ya no salía por el oriente, sino por el poniente.
Y lo que estaba arriba quedaba abajo, y lo que estaba abajo quedaba arriba.
Y entonces resulta que, para ir a la rama donde vivía la hojita, ahora tenían que bajar, en lugar de subir, a la copa del árbol.
“Mta magre” dijeron a coro la hojita y la hormiguita, y se pusieron a discutir entre ellas.
Y es que la hojita le echó la culpa a la hormiguita porque tardó mucho mirando y en ese tiempo los zapatistas, las zapatistas, ganaron y voltearon el mundo al revés.
“Para que el mundo ya esté cabal”, así dijeron las zapatistas, los zapatistas, y, como ya es costumbre, nadie les entendió.
Tan-tan.
Vale. Salud y paciente rabia, Mamá Corral, paciente rabia.
SupMarcos.México, Enero del 2009.
Fuente: Enlace Zapatista.
sábado, 11 de abril de 2009
NO AL DESALOJO DE LAS FAMILIAS SIN TECHO: L@s Sin Techo 11º Comunicado.
El desalojo decretado por el Juez Juan Tapia podría llegar a realizarse a partir de las 48hs de la notificación. Esto podría ser puesto en marcha en los próximos días.
No podemos permitir que desalojen a la comunidad que se ha formado en el Barrio Recuperado.
Nos seguimos preguntando: Ahora que los y las sin techo tienen un techo y un proyecto para sus hijos e hijas ¿qué estado, qué gobierno, qué justicia tiene derecho a empujarlos de nuevo a la calle?
La solución no es el desalojo. La solución es que el estado garantice viviendas dignas para todas las familias marplatenses que sufren la crisis habitacional.
11º COMUNICADO
El miércoles 8 de abril por la tarde, el abogado de las familias “Sin Techo”, Juan Pablo Gelemur, fue notificado de que la Cámara de Apelaciones rechazó las posibilidad de apelar a la instancia siguiente (Casación). Ahora el desalojo decretado por el Juez Juan Tapia, podría llegar a realizarse a partir de las 48hs de la notificación. Los abogados del pueblo entienden que la resolución no está firme y van a insistir con las posibilidades de apelar la resolución. De todos modos llamamos a todas las personas que se han sensibilizado con esta lucha a estar alertas, porque la decisión de las familias, y de quienes las estamos apoyando, es defender el barrio recuperado y con él los sueños y esperanzas de quienes hoy lo habitan.
Luego de casi tres meses de recuperar el predio más que nunca sigue creciendo el sueño de poder quedarse en el mismo, con sus casas, su plaza, sus talleres, sus proyectos comunitarios, cooperativos y solidarios. Para ello continúan organizandose, soñando, creando, proyectando todos los días.
El Estado sigue ciego ante lo que se demuestra contundente. Esta ceguera es por negarse a ver (y a que se vea) que en sólo tres meses el pueblo pobre, sin más recursos que sus ganas de vivir mejor, ha resuelto lo que el gobierno no hizo en décadas. Los hechos son claros: Las Familias SIn techo ya han mejorado notablemente su calidad de vida. Ya tiene una plaza de juegos para los más pequeños, una cancha de futbol en donde se organizan torneos y se improvisan partidos tanto masculinos como femeninos. Hay talleres en funcionamiento y muchas actividades realizadas y realizándose a la fecha, como apoyo escolar, Alfabetización para adultos, Asesoramiento legal popular, Encuentros de reflexión para mujeres adultas, Curso de desparasitación y tratamiento antirrábico para perros, Curso de Primeros Auxilios, Taller para madres adolescentes sobre el proceso evolutivo de los niños y niñas, Taller de plástica para niños y niñas , Talleres para adolescentes sobre educación sexual, Taller de Teatro Foro (técnica de teatro del oprimido), Bachillerato Popular para terminar el secundario, Apoyo para finalizar la escuela primaria, entre otros. No sólo de las casas, sino ya de este nuevo proyecto de vida colectivo los quieren desalojar.
Ante esta posibilidad de desalojo debemos hacer oír bien fuerte las voces que gritan que la vivienda es un derecho humano y que el estado debe garantizarla. Esta lucha no es de 54 familias, sino de miles y miles de familias marplatenses que sufren la crisis habitacional y que sueñan, como ellos y ellas, con una vivienda digna y un proyecto de vida diferente.
Cuando llegue el momento tenemos que lograr que la solidaridad nos encuentre nuevamente apoyando esta lucha. Tenemos que hacer que se escuche, que se sienta bien fuerte el NO al desalojo, el SI a la vida digna.
En alerta estamos, porque la vida digna no se negocia, porque ir a la calle no es una opción. Vamos a defender los sueños de quienes no se resignan a vivir en la miseria y demuestran con organización y solidaridad colectiva que otra vida es posible.
El desalojo es ilegal e inconstitucional.
El derecho a una vivienda digna es un Derecho Humano.
La lucha sigue, porque es justa.
Mar del Plata, 10 de abril de 2009
Fuente: Junta Vecinal Sin Techo.
La (Verdadera) Política.
La verdadera política no es más que la actividad que, partiendo de una interrogación de la forma y contenido deseables de las instituciones explícitas de la sociedad, adopta como objetivo la puesta en marcha de instituciones que consideramos mejores, especialmente las que permiten y favorecen la autonomía humana.
En un verdadero régimen democrático (como es la polis), participo efectivamente en la instauración de las leyes bajo las cuales vivo. Mi participación sería plena, no a través de “representantes” o referéndums sobre cuestiones de las cuales se me ha hecho imposible conocer los pormenores, sino con conocimiento de causa, de manera que supiera reconocer en las leyes mis propias leyes, incluso cuando no estoy de acuerdo con su contenido, precisamente por haber gozado de la oportunidad de participar en la formación de la opinión común. Una tal autonomía, ya sea en el plano individual como en el colectivo, no nos garantiza, evidentemente, una respuesta automática a todos los asuntos que la existencia humana plantea; aún tendremos que afrontar las condiciones trágicas que caracterizan la vida, el no siempre saber distinguir, ni individual ni colectivamente, dónde campea el bien y dónde el mal. Pero no estamos condenados al mal, como tampoco al bien, porque podemos la mayor parte del tiempo volver atrás, individual y colectivamente, reflexionar sobre nuestros actos, retomarlos, corregirlos, repararlos. Vivir en un régimen democrático debiera ser vivir en un régimen en el cual todas las preguntas pueden ser abordadas, donde todo es puesto en cuestión, ya que el objetivo de la política no es la felicidad sino la libertad: en un régimen de este tipo uno tiene que tener la posibilidad efectiva de participar en la formación de la ley (institución). Sólo puedo ser libre bajo una ley si puedo decir que esa ley es la mía, si tuve la posibilidad efectiva de participar en su formación y en su posición (aún cuando mis preferencias no hayan prevalecido). Por el hecho de que la ley es necesariamente universal en su contenido y, en una democracia, colectiva en su fuente, resulta que la autonomía (la libertad efectiva) de todos, en una democracia, es y debe ser una preocupación de cada uno. Mi propia libertad, en su realización efectiva, es función de la libertad efectiva de los otros. El individuo (yo) es en y por la sociedad, fuera de ella no puede existir física ni psíquicamente.
Podemos decir entonces que la política es el cuestionamiento de las instituciones establecidas y, de esta manera adquiere también carácter de cuestionamiento filosófico en tanto que cuestionamiento de las representaciones colectivamente admitidas. Política práctica y filosofía, praxis y pensamiento, pueden ayudarnos a delimitar, mejor aún, a transformar, la parte enorme de contingencia que determina nuestra vida, mediante la acción libre.
Cada vez que la sociedad se instituye lo hace en la clausura de sus significaciones imaginarias sociales. La creación histórica de la filosofía es ruptura de esa clausura, cuestionamiento explícito de esas significaciones imaginarias sociales. De ahí su consustancialidad con la democracia. Ninguna de las dos es posible como no sea en y por medio de un inicio de ruptura de la heteronomía social y la creación de un nuevo tipo de ser: la reflexividad subjetiva y deliberante. La creación de la reflexión –del pensamiento- corre pareja con la creación de un nuevo tipo de discurso, el discurso filosófico, que encarna la interrogación ilimitada y que se modifica a sí mismo a lo largo de su historia.
En un verdadero régimen democrático (como es la polis), participo efectivamente en la instauración de las leyes bajo las cuales vivo. Mi participación sería plena, no a través de “representantes” o referéndums sobre cuestiones de las cuales se me ha hecho imposible conocer los pormenores, sino con conocimiento de causa, de manera que supiera reconocer en las leyes mis propias leyes, incluso cuando no estoy de acuerdo con su contenido, precisamente por haber gozado de la oportunidad de participar en la formación de la opinión común. Una tal autonomía, ya sea en el plano individual como en el colectivo, no nos garantiza, evidentemente, una respuesta automática a todos los asuntos que la existencia humana plantea; aún tendremos que afrontar las condiciones trágicas que caracterizan la vida, el no siempre saber distinguir, ni individual ni colectivamente, dónde campea el bien y dónde el mal. Pero no estamos condenados al mal, como tampoco al bien, porque podemos la mayor parte del tiempo volver atrás, individual y colectivamente, reflexionar sobre nuestros actos, retomarlos, corregirlos, repararlos. Vivir en un régimen democrático debiera ser vivir en un régimen en el cual todas las preguntas pueden ser abordadas, donde todo es puesto en cuestión, ya que el objetivo de la política no es la felicidad sino la libertad: en un régimen de este tipo uno tiene que tener la posibilidad efectiva de participar en la formación de la ley (institución). Sólo puedo ser libre bajo una ley si puedo decir que esa ley es la mía, si tuve la posibilidad efectiva de participar en su formación y en su posición (aún cuando mis preferencias no hayan prevalecido). Por el hecho de que la ley es necesariamente universal en su contenido y, en una democracia, colectiva en su fuente, resulta que la autonomía (la libertad efectiva) de todos, en una democracia, es y debe ser una preocupación de cada uno. Mi propia libertad, en su realización efectiva, es función de la libertad efectiva de los otros. El individuo (yo) es en y por la sociedad, fuera de ella no puede existir física ni psíquicamente.
Podemos decir entonces que la política es el cuestionamiento de las instituciones establecidas y, de esta manera adquiere también carácter de cuestionamiento filosófico en tanto que cuestionamiento de las representaciones colectivamente admitidas. Política práctica y filosofía, praxis y pensamiento, pueden ayudarnos a delimitar, mejor aún, a transformar, la parte enorme de contingencia que determina nuestra vida, mediante la acción libre.
Cada vez que la sociedad se instituye lo hace en la clausura de sus significaciones imaginarias sociales. La creación histórica de la filosofía es ruptura de esa clausura, cuestionamiento explícito de esas significaciones imaginarias sociales. De ahí su consustancialidad con la democracia. Ninguna de las dos es posible como no sea en y por medio de un inicio de ruptura de la heteronomía social y la creación de un nuevo tipo de ser: la reflexividad subjetiva y deliberante. La creación de la reflexión –del pensamiento- corre pareja con la creación de un nuevo tipo de discurso, el discurso filosófico, que encarna la interrogación ilimitada y que se modifica a sí mismo a lo largo de su historia.
Fuente: Cornelius Castoriadis.
Cuento del Subcomandante Insurgente Marcos (VI)
“Cuenta el Viejo Antonio…”
Una madrugada fría, helada y silenciosa nos encuentra despiertos, como hace 15 años. Y como hace 25, el Viejo Antonio dibuja una lucecita entre las sombras que somos, al encender su cigarrillo hecho con doblador. Callamos. Nadie dice nada. Espera. El Viejo Antonio convoca entonces la tibieza de la palabra, la que alivia, la que consuela, la que da esperanza.
“Decían los más viejos de nuestros viejos, nuestros sabedores más anteriores, que los dioses más primeros, los que nacieron el mundo, parecía que lo habían hecho sin orden alguno. Que nomás habían ido aventando los pedazos hechos ónde quiera. Que el mundo creado no era uno, sino que eran muchos y muy otros cada uno. O sea que, como dicen ustedes, había muchas geografías. Y cuentan nuestros sabedores que entonces se reunieron los tiempos, que sea el pasado, el presente y el futuro, y fueron a protestarlos a los dioses. “Así nomás no se puede. Que sea que no podemos hacer nuestro trabajo con ese desmadre de mundos que hay. Quiere que va a haber uno solo, para que los tiempos podamos caminar nuestro paso por un solo camino.” Así dijeron los tiempos éstos. Entonces los dioses lo escucharon lo que dijeron el pasado, el presente y el futuro y dijeron: “Ta bueno, ahí lo vamos a ver”. Se reunieron entonces los dioses primeros, los que nacieron el mundo, y a saber lo que hablaron, pero sí se sabe que tardaron. Ya más después los primeros dioses los llamaron a los tiempos y así les dijeron: “Ya estuvimos pensando sus palabras que sacaron y queremos decirles que no está bueno su pensamiento”. Los tiempos empezaron a murmurar, que uta magre, que la chinga es pa´ nosotros porque no somos dioses, que esto y que lo otro. Los dioses les dijeron que esperan, que todavía no han terminado de decirlo su palabra. “Ta bueno”, dijeron los tiempos y esperaron lo que seguía. Entonces los dioses más primeros les explicaron que iba a llegar el tiempo en que el Mandón iba a querer dominar todo el mundo y esclavizar todo lo que el mundo tenía, que iba a destruir y a matar. Que mucha y grande era la fuerza del Mandón y que en el mundo no iba a haber entonces una fuerza igual. Que la única forma de resistir y de luchar contra el Mandón era siendo muchos y diferentes, para que así el Mandón no agarra el modo de uno nomás y los derrota a todos. Que los dioses entendían que era mucha chinga para los tiempos el hacerse muchos y diferentes para hacer su trabajo y su paso en cada uno de los mundos que el mundo tenía, pero que ni modos, que así había llegado. Y les dijeron que entonces no iba a haber un tiempo parejo para todos los mundos que había en el mundo, sino que iba a haber muchos tiempos. O sea que, como dicen ustedes, muchos calendarios. Y los dioses más primeros les dijeron a los tiempos: va a haber en cada uno de esos muchos mundos que forman el mundo unos o unas, según, que van a saber leer la mapa y los calendarios. Y que va a llegar el tiempo en que el pasado, el presente y el futuro se van a juntar y entonces ya todos los mundos lo van a derrotar al Mandón. Así dijeron los dioses más primeros. Y los tiempos, nomás por mulas porque ya sabían la respuesta, preguntaron si cuando ya lo derrotan al Mandón entonces sí ya se van a juntar los mundos en uno solo. Y los dioses más primeros les dijeron que eso lo van a ver los hombres y mujeres de esos tiempos, que ahí lo van a ver si el ser diferentes los hace débiles o los hace fuertes para resistir y derrotar a los Mandones que van a seguir llegando”.
Se fue el Viejo Antonio. Seguía haciendo frío, pero una lucecita quedó, como para que la sombra no estuviera sola.
Tan-tan.
Muchas gracias compañeros y compañeras y compañeroas.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, enero 5 del 2009.
Fuente: Enlace Zapatista.
Sexto Viento: una otra digna rabia.
Buenas noches.
Gracias a Don Eduardo Almeida por ayudarnos en la moderación. Es un honor tenerlo con nosotros.
Desde los inicios de nuestro alzamiento, nos llamó la atención la simpatía y el apoyo que recibíamos, y afortunadamente seguimos recibiendo, de 4 sectores de la población: de los indígenas, las mujeres, los jóvenes y jóvenes, y de homosexuales, lesbianas, transgénero, transexuales, principalmente, aunque no sólo, trabajadores y trabajadoras sexuales.
Y desde entonces nos hemos esforzado por encontrar las razones o motivos que nos daban este privilegio.
Poco a poco hemos ido entiendo, no sé todavía si acertamos, que es porque tenemos en común esto de ser “otros”, “otras”, excluidos, perseguidos, discriminados, temidos.
Como si se hubiera impuesto una normalidad o un estándar, con sus clasificaciones y anaqueles, y todo lo que no entrara en esas clasificaciones fuera puesto en un archivero cada más abultado, marcado con el letrero “lo otro”.
Por supuesto que estas clasificaciones son también calificaciones, y con ellas viene una serie de códigos culturales y pautas de comportamiento que deben ser cumplidas.
Una especie de manual de supervivencia que el ser humano no recibe encuadernado, sino que lo asimila por dosis, la mayoría de las veces, brutales, en el largo o corto trayecto de su maduración, es decir, de su domesticación.
Hagan de cuenta como un folleto de “¿Qué hacer en caso de…?”
Y así, no escritos pero evidentes y omnipresentes, habría folletos de “¿Qué hacer frente a un indígena?”, o “¿Qué hacer frente a una mujer?”, o “¿Qué hacer frente a una joven o un joven?”, o “¿Qué hacer frente a un homosexual, una lesbiana, un transgénero, un o una transexual?”
Claro que no son un proyecto editorial, pero están tan difundidos que su publicación haría millonario a cualquiera. La colección podría llamarse “Sea una persona normal” y sacarse en fascículos coleccionables.
Pudiera pensarse que cada uno de estos manuales de “educación” o “supervivencia en la normalidad” tiene sus especificidades, y las tienen. Pero también tienen cosas en común:
“¡Desconfíe!”, “¡Desprecie!”, “¡Discrimine!”, “¡Agreda!”, “¡Búrlese!” serían alguna de ellas.
Y en sus especificidades podríamos encontrar:
El folleto de “¿Qué hacer frente a un indígena?” podría dar detalles, por ejemplo, diría: “mire de arriba abajo, de modo que esa cosa que tiene enfrente sepa quién manda y sepa que no todos somos iguales, sonría burlonamente, haga chistes sobre la forma de hablar o de vestir de la cosa ésa. ¿Su valor?, vale menos que un pollo”.
Y el de “¿Qué hacer frente a una mujer?” diría: “Si usted es hombre mírela como lo que es, como un objeto, como una puta con dueño o sin dueño todavía. Si usted es mujer, haga lo mismo. Valórela en sus posibilidades de uso sexual, fuerza de trabajo o elemento decorativo. Agrédala. Si está buena, manoséela, tómela, hágala suya, o al menos inténtelo, si es necesario el uso de la fuerza no lo dude, empléela. Que ese objeto que tiene sepa quién manda y que sepa que no todos somos iguales.”No hay que temer decirlo; este manual está sumamente extendido y es practicado con entusiasmo en el sector de varones o machos que decimos estar abajo y a la izquierda. Silenciarlo, ocultarlo, no nos exime de la culpabilidad ni exorciza el fantasma de que a veces nos parecemos demasiado a los que decimos combatir.
Y el folleto de “¿Qué hacer frente a un joven o jovena?” diría: “En primer lugar asuma que se encuentra usted frente a un delincuente en activo o en potencia. Además de barros y espinillas, la cosa ésa tiene tendencias naturales al vandalismo y la violencia. Asuma también la ventaja que usted tiene en los calendarios, algo que la cosa deberá entender. No se preocupe por su rebeldía, se le pasará cuando el calendario, con ayuda de la policía, haga su trabajo.”
Y en el folleto de “¿Qué hacer frente a un homosexual, una lesbiana, transgénero o transexual?”, se leería: “Asuma usted que está frente a un criminal enfermo, así que aléjese (no se ha descartado que la putería sea contagiosa), si los tiene, mantenga a sus hijos alejados. En casos extremos acuda a su confesor de cabecera (nota: a falta de éste, un miembro del PAN, o de cualquier partido de derecha, puede servir)”:
Digámoslo: no sólo frente a las mujeres, también frente a las diversas preferencias sexuales, la izquierda es profundamente machista.
¿Y los zapatistas, las zapatistas?
Tal vez estamos igual o peor. En el mejor de los casos nos falta un buen.
Pero con un empeño en aprender y, sobre todo, con los espacios que nos posibilitan esos aprendizajes y con las maestras, maestros y maestroas: ustedes.
En los relatos que hemos ido soltando a lo largo de estos años, hemos tratado de mostrar nuestra realidad en esto, nuestra fallas y carencias, pero también nuestros “modos” para tratar de superar las unas y las otras.
Frente a las diferencias sexuales, ha sido más fácil. Tal vez porque llegamos menos domesticados.
En uno de los recorridos de La Otra Campaña, encontramos a los compañeros y compañeras de la Brigada Callejera (que nos enseñaban, aún sin saberlo, desde hace mucho tiempo). Les preguntábamos entonces sobre el problema de la arroba. Ésta es políticamente correcta, pero sólo incluye al masculino y al femenino y ya, como si fueran la única opción sexual, falta lo otro. Los compañeros y compañeras de Brigada Callejera nos dijeron que usaban “compañeric” o “compañerotic”, no estoy muy seguro.
Nosotros buscamos nuestro modo y llegamos en esto que hemos llamado “compañeroa”.
Bueno, el primer relato cuenta el encuentro de Elías Contreras y la Magdalena. La Magdalena era una “compañeroa”. Quien piense que ella, o él, según, es un personaje literario se equivoca. La Magdalena existió y fue real, ubicable en el calendario y la geografías zapatistas, como es ubicable el acontecimiento donde le salvó la vida a Elías Contreras, un indígena zapatista que se asomó a la ciudad con esa capacidad de asombro y ese empeño por entender que pocas personas poseen.
En lo que se refiere a las mujeres vamos todavía muy atrás. Hace un rato, en la tarde, escuchamos en voz de la Comandanta Hortensia los avances que han tenido como mujeres en la lucha.
A ella le faltó decir que lo han logrado a pesar de la firme oposición nuestra. Si los hombres no hablamos mucho de ello es porque sería una larga y penosa cuenta de derrotas.
Tenemos muchos problemas. Por ejemplo, en nuestros cuarteles las condiciones de higiene no son las óptimas, y es común que se presenten en las insurgentas enfermedades como infecciones en vías urinarias. La Capitana de Sanidad Elena no me dejará mentir: se batalla mucho en lograr que sus parejas varones tomen también el tratamiento que reciben y las re infectan una y otra vez.
Y no sólo. También batallamos en el uso del condón. Nuestra compañeras insurgentas suelen ser muy jóvenes y tienen problemas de salud con el uso de anticonceptivos. Las pastillas o el parche o el injerto les hacen daño, y el dispositivo también. Como son muy jóvenes, se les insiste a sus parejas varones que usen condón. Pero, como comprenderán, es muy difícil checar que eso se cumple, como que no podemos ir a cada techo para ver si lo están usando o no. Yo les he ofrecido mi “pedagogía del machete”, y los amenazo con hacerles la vasectomía con mi habilidad quirúrgica.
Y en el respeto a la mujer también nos falta. Hay una anécdota que les quiero contar:
Hace unos días estábamos reunidos hablando de que iba a venir la Comandanta Sandinista Mónica Baltodano. Una de las comandantas sacó aquella frase que decían las mujeres sandinistas que decía “no se puede hacer la revolución sin la participación de las mujeres”. Yo, bromeando, le dije que yo iba a sacar una frase que dijera “se puede hacer la revolución a pesar de las mujeres”. La comandanta me miró ahora sí que de arriba abajo y me dijo: “Urr, Sup, estamos haciendo una guerra de liberación. Si estamos tardando es por culpa de los pinches hombres”.
Fuente: Enlace Zapatista.
domingo, 5 de abril de 2009
La Tragedia.
La democracia griega es posible a partir del momento en que se sale del mundo sagrado, de la significación imaginaria de un fundamento trascendente de la ley y de una norma extra-social de las normas sociales, de la autolimitación: es un régimen que no reconoce normas provenientes desde el exterior y debe plantearlas sin poder apoyarse en otra norma. De este modo, la democracia griega debe hacer frente a la cuestión de la autolimitación; esto la convierte, ciertamente, en un régimen trágico, sujeto a la hybris (la hybris –desmesura- no tiene una frontera trazada, nadie sabe en que momento comienza, y sin embargo hay un momento en que uno está en hybris, y entonces los dioses o las cosas intervienen para aplastarlo). En este sentido la tragedia posee una significación política muy clara: el llamado constante a la autolimitación. La tragedia es –también y sobre todo- la exhibición de los efectos de la hybris y, más que eso, la demostración de que pueden coexistir razones contrarias (Antígona) y que no es obstinándose en la razón como se hace posible la solución de graves problemas que pueden aparecer en la vida colectiva. Pero por encima de todo, la tragedia es democrática en el hecho de que conlleva el recuerdo constante de la mortalidad, a saber, de la limitación radical del hombre.
La tragedia griega toma sus temas de la tradición mitológica, pero cada tragedia remodela esa tradición renueva su significación.
La tragedia griega toma sus temas de la tradición mitológica, pero cada tragedia remodela esa tradición renueva su significación.
Fuente: Cornelius Castoriadis.
Quinto Viento: Una Digna y Femenina Rabia.
Palabras de la Comandanta Hortensia
Buenas noches a todos y a todas.
Compañeros y compañeras de La Otra Campaña y de la Sexta Internacional:Hermanos y hermanas de México y del mundo:Compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, los que se encuentran en este Primer Festival Mundial de la Digna Rabia:
A nombre de mis compañeras y compañeros bases de apoyo, de los y las insurgentes y milicianas, de los y las responsables locales y regionales del Comité Clandestino Revolucionario Indígena, de las Juntas de Buen Gobierno, de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas, y de los compañeros y compañeras que están prestando sus servicios en los diferentes áreas de trabajos, en los territorios zapatistas.A nombre de ellos y ellas hago uso de la palabra.
Voy a platicar un poco sobre los trabajos, la participación y la organización de las mujeres en los territorios zapatistas.Así, como ya sabemos, que desde que nació nuestra organización zapatista, se ha promovido la participación de las mujeres. Se les da lugar igual que los hombres a que participen en todos los niveles de trabajo: como en lo político, económico, en lo social y en lo militar.Pero cuando se les dio el lugar a las mujeres, a que realicen los trabajos en nuestra organización, desde un principio les costó mucho tanto hombres y mujeres. Porque teníamos en la cabeza y en nuestros corazones de que no era nuestro trabajo, de que el trabajo de la mujer sólo era estar en la casa, tener hijos, atender al marido, entre otras cosas que nos toca hacer.Pero gracias a los que dieron inicio y vida a nuestra organización, que tomaron en cuenta a las mujeres, nos nombraron como compañeras de lucha.
De esta forma, le dieron nombre, vida y rostro a las mujeres. Pero, sobre todo, para las mujeres indígenas, porque somos las que sufrimos más la explotación, el desprecio, la humillación y el olvido en todos los niveles de la vida.Por eso, le damos gracias a la organización zapatista, que nos hizo nacer de nuevo, tanto hombres y mujeres. Nos dieron luz, nos dieron esperanza y nos dieron vida. Para que algún día, florecerá lo que tanto esperamos: para que las mujeres tengamos derechos y tomadas en cuenta por igual.
Por esta razón, ha habido mujeres dignas y rebeldes, quienes dieron la vida, el trabajo, para hacer crecer nuestra organización. Pero, durante estos quince años de lucha y resistencia, ha habido mujeres que han tratado de dar su trabajo y participación en cada nivel de trabajo.Por ejemplo, en la política, ha habido mujeres en la dirección de nuestra organización, como Comité Clandestino Revolucionario Indígena.
Como responsables locales y regionales, y también se han nombrado compañeras para ser suplentas del CCRI. Las mujeres ya participan en las asambleas de los pueblos. Ya sea en los estudios políticos o asambleas generales, para elegir a sus autoridades, como por ejemplo: autoridades municipales, Juntas de Buen Gobierno, agentas municipales, comisariadas ejidales y comités de educación. Y también para elegir a sus mandos políticos en la comunidad, como responsables locales.Por eso, hay compañeras que ya forman parte en este nivel de autoridades.
Además, hay compañeras que se han organizado para buscar la forma cómo resistir en la lucha. Y también, para buscar solución de sus necesidades. Por eso, se han organizado para trabajar en colectivos. Ya sea en panadería, crías de animales, producir artesanías para vender, o tener sus hortalizas para su consumo colectivo.
Son estos trabajos que están tratando de hacer las mujeres en los territorios zapatistas. Además, hay mujeres que están preparándose para ser promotoras de salud y educación autónomas. Para que ellas mismas comparten sus conocimientos y que presten sus servicios gratuitamente para los pueblos.Hay mujeres que están preparándose para aprender y rescatar las plantas medicinales. Y también se están preparando las compañeras para ser parteras y hueseras, ya que, de esta forma como se curaban nuestros mayores. Por eso, es importante y necesaria que rescatemos lo que dejaron nuestros ancestros.Para estos dos niveles de trabajo: tanto en la salud y educación, hay compañeras que han podido llegar a ocupar el lugar como coordinadoras generales de estos dos niveles de trabajo.También hay mujeres que han tratado de ejercer los trabajos en las comunidades zapatistas, como operadoras de radio de comunicación, locutoras de Radio FM, y hay jóvenas que se están preparando para ser fotógrafas y camarógrafas.
Además de todo esto, hay compañeras que han llegado de ser milicianas e insurgentes. Y llegar a ser mandos militares en nuestro Ejército Zapatista de Liberación Nacional.Pero todos estos trabajos que estamos realizando las mujeres en las cinco zonas zapatistas, es para tratar de ejercer nuestros derechos, nuestra obligación como zapatistas. Aunque no ha sido fácil para nosotras, pero estamos y estaremos haciendo un esfuerzo y un sacrificio para tratar de cumplir lo que marca en la Ley Revolucionaria de Mujeres.
Pero también, le damos gracias a los compañeros que ya entendieron la importancia de la participación de las mujeres. Pero, sobre todo, para los compañeros que ya dejan salir a sus compañeras para hacer los trabajos. Aunque, también, para los compañeros no es fácil, pero lo está haciendo lo que pide nuestra organización.
Por eso, nosotras las mujeres ya no debemos de hacernos de un lado. Debemos prepararnos cada vez más. Para poder seguir adelante y avanzar lo más posible que se pueda en todos los niveles de trabajo.Porque si no lo hacemos, las que ya estamos en este mundo, que es un mundo donde todavía las mujeres no tenemos rostro, nombre ni voz para los capitalistas y neoliberales.
Por eso, es la hora de ejercer y hacer valer nuestros derechos. Pero, para poder hacer todo esto, sólo se necesita tener voluntad, decisión, fuerza y rebeldía. Y no necesitamos pedirle permiso a nadie.Pero todo lo que estamos haciendo y lo que estoy diciendo no es un invento, ni imaginación. Sino que es una realidad. Allí lo demostramos en el Tercer Encuentro, que se llevó a cabo en el Caracol de La Garrucha, hace un año. Ahí hablamos y explicamos nuestros trabajos como mujeres.
Pero también quisiera ser sincera en decirles, hermanos y hermanas, compañeros y compañeras, que todavía hay algunos pueblos y regiones en el territorio zapatista, falta el trabajo y la participación en algunos niveles de trabajo. Es que los compañeros y compañeras todavía no han entendido con claridad la importancia de la participación de las mujeres.
Pero vamos a hacer una lucha para poder cumplir lo que es ser zapatistas y revolucionarios.Pero, durante estos 25 años del inicio del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, y quince años de nuestro levantamiento armado, hemos ya logrado avances muy importantes. Pero, sobre todo, la participación de las mujeres en casi todos los niveles. Es que hace más de 25 años, no había pueblos zapatistas. Sólo estaba lleno de ignorancia, de la esclavitud y el olvido.
Pero, hace quince años, no había más mujeres que ocupaba en la dirección política. Pero, a lo largo de estos quince años de lucha y resistencia, hemos venido incorporando poco a poco en los diferentes niveles de trabajo.Ahí nos dimos cuenta que sí es cierto que podemos pensar y decidir. Podemos ocupar el cargo igual que los compañeros.
Y, también, nosotras las mujeres podemos hacer los trabajos. Pero todo lo poco que pudimos hacer a lo largo de estos quince años, no es suficiente. Sino que falta mucho por hacer.Ahora, nuestros pueblos, nuestra patria que es México, y nuestra planeta Tierra, se necesita que los hombres, las mujeres, los niños, las niñas, los y las jóvenes, los y las ancianas, que se rebelan, que luchen y que tengan dignidad y rabia.
Pero, cuando tengamos en nuestra mente y en nuestro corazón estas dos cosas importantes, es la que nos lleva adelante, hasta lograr lo que queremos.Por último, queremos hacerles un llamado a todas las mujeres de México y del mundo, a que unamos nuestras fuerzas, nuestra voz, nuestra rebeldía y nuestra rabia. A que luchemos por nuestros derechos, por nuestra autonomía, y por construir un mundo donde podamos caber todos.
Democracia, libertad y justicia.
Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Chiapas, México, a 4 de enero del 2009.
Fuente: Enlace Zapatista.
Cuento del Subcomandante Insurgente Marcos (V).
Cuento 4: El encuentro de Elías Contreras y la Magdalena.
Habla Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN:
“A veces como que también el Dios se equivoca. El otro día andaba vuelteando por el monumento de la Revolución, que sea que estaba reconociendo el terreno. Que se para saber pa dónde correr, que sea por si se ponía brava la cosa, o el caso, según. Bueno, pues andaba yo por esos rumbos y había estado un buen de tiempo en un parquecito que se llama San Fernando, que está ahí nomacito de un cementerio. Y tardé frente a la estatua de mi general Vicente Guerrero, ésa donde viene escrito en piedra el lema del EZLN que es “Vivir por la Patria o Morir por la Libertad”.
Y entonces se me hizo tarde y ya era noche ya. Y entonces me fui caminando por esa calle que se llama Puente de Alvarado y ahí nomás me paró la justicia, que sea los judiciales. Y entonces que me dicen que quién soy, que qué andado haciendo, que me caiga con lo que traigo y otras cosas que no muy entendí porque hablan muy otro esos judiciales. Y entonces ya me querían subir a la patrulla, pero que se acerca una muchacha con una falda bien rabona y una blusita, que sea que estaba bien encuerada y hacía mucho frío. Y entonces la muchacha los habló a los judiciales y ya me dejaron ir ya. Y entonces la muchacha se me acercó y se puso a platicar conmigo y me dijo que se llama Magdalena. Y entonces me preguntó que de ónde era yo porque hablaba muy otro.
Y entonces yo, como vi que es buena gente porque me espantó a los judiciales, le dije que de Chiapas. Y entonces ella me preguntó si era yo zapatista. Y entonces yo le dije que no conozco qué cosa es zapatista. Y entonces ella dijo que claro se veía que yo era zapatista, porque los zapatistas no andan diciendo que son zapatistas. Y entonces ella me dijo que no es una ella sino un él. Y entonces, como no muy le entendí, ella se levantó la falda y ahí se miró su ése-cómo-se-llama haciendo bulto en su calzón. Y entonces yo le pregunté que cómo era que es un él y se viste como una ella. Y entonces ella, o él, me contó que es mujer pero tiene cuerpo de hombre. Y entonces me invitó a su cuartito, que porque no había clientes, dijo. Y entonces en su cuartito me contó todo y que ella o sea él quiere ahorrar su dinerito para operarse el cuerpo de hombre y hacerlo cuerpo de mujer y que por eso estaba taloneando. Y entonces yo no muy entendí qué cosa es “taloneando” y ya me explicó. Y entonces se quedó dormida, o dormido, según.Y entonces yo me acomodé en un rincón con mi chamarra y una su cobija de la Magdalena que me emprestó. Y no dormí porque estuve pensando que a veces el Dios también se equivoca, porque a la Magdalena, que es mujer, la puso en cuerpo de hombre.
Y entonces al otro día tomamos cafecito ya tarde porque la Magdalena no se alevantó luego. Y entonces yo le platiqué de la lucha zapatista y de cómo estamos organizados los pueblos en resistencia y ella estaba muy contenta escuchando. Y entonces no le dije que andaba de Comisión de Investigación y ella no preguntó qué ando haciendo en el mostro, que sea en la Ciudad de México. Y entonces yo lo miré que es buena compañera, o compañero, según, porque es discreta o discreto, según, y no pregunta qué ando haciendo. Y entonces ella me dijo que si me hacía falta podía quedarme en su cuartito el tiempo que quisiera. Y entonces yo le di gracias y aluego salí y le compré un su ramo de rosas rojas y se lo di y le dije que cuando gánemos la guerra íbamos a poner un hospital para enderezar todo lo que le había salido chueco al Dios. Y entonces ella se puso a chillar, que sea porque nunca le habían dado flores, creo. Y entonces un buen rato estuvo chillando y entonces ya luego se fue a talonear. Y entonces yo me fui a seguir buscando al mal y al malo.
Tan-tan.
Fuente: Enlace Zapatista.
Los Sin Techo: Octava Historia.
¿Cuál es tu nombre y como está compuesta tu familia?
Mi nombre es MARTA. Y mi familia en general somos trece viviendo en mi casa, en la casa de mi mamá. Tengo mi hija de ocho años. Y en la casa de mi mamá está mi mamá, mi hermana, mis sobrinos, mi papá... bueno, somos trece y hace más o menos 6 años y medio que me separé y estoy con mi vieja viviendo, y ahí yo comparto una habitación con mi nena, en realidad es una habitación grande que está separada en dos por un ropero que de un lado duermen mi mamá y mi papá y del otro lado la nena y yo. Y después hay otra habitación que es más grande que está dividida en tres partes y ahí se van rotando todos, nunca dormimos todos juntos... bah. Una cocina chiquita tenemos y un baño. Precario. Tenemos agua adentro.
¿Esa casa es de ustedes o alquilan?
MARTA: no, es de mi mamá y mi papá y yo desde que tengo uso de razón, hace treinta años que estamos ahí. Yo tengo treinta años.
¿Cómo es la casa, que problemas tiene?
Marta: Tiene inundación, dos gotas y quedamos abajo del agua, porque es prácticamente una olla. Tenemos el puente a tres cuadras, y cuando llueven dos gotas siempre se inunda... son las dos, tres, cuatro, cinco, seis de la mañana y tenés que salir a cortar la calle, porque es asfaltada... pasa el 525 por ahí y cuando pasa el colectivo se entra toda el agua adentro. En la inundación más grande que tuvimos llegó hasta más de un metro y medio el agua adentro y bueno, se perdió todo, todo, todo.
¿Y en ésta casa recuperada quienes están?
En esta casa estamos Caro y yo que como verás tiene una cocina-comedor, un baño y un dormitorio. Ella estaba conmigo (refiriéndose a Keyla) y con la madre pero pidió prestada una vivienda de acá porque no puede andar en el polvo, no puede nada y necesita por ejemplo un piso azulejado, con cerámicos porque no puede andar en el polvo, en la tierra; así que están en otra casa más adelante. Y bueno, después está mi mamá que está también en otra casa, con mi abuela que también la tiene a cargo porque está en silla de ruedas... bah, directamente postrada. En silla de ruedas solamente cuando tienen que llevarla al médico y mi mamá que tiene el brazo quebrado... así que...
¿Y que cambió cuando llegaron acá?
MARTA: yo mi punto de vista, yo lo que pienso hoy en día que ésta es mi casa, de corazón te lo digo. Yo voy allá, vuelvo a donde estaba y si estoy más de dos horas es demasiado para mí, no quiero estar... no quiero estar, me entendés? Yo como verás no tengo muchas cosas, yo tengo un par de cosas para ella, la ropa voy y vuelvo, y si estoy más de dos horas ya es mucho, yo para mí esta es mi casa. Duermo. Hace dieciocho días que duermo acá porque no volví a dormir más allá y bueno ella también. Ella dice MI CASA, y dice “Mamá, ¿Cuándo vamos a traer todas las cosas?”. Por ejemplo ayer me dice: “¿Y las cosas mamá? ¿qué pasó con las cosas?” Y todavía no, todavía no, vamos a ver que es lo que pasa...
¿Qué esperás vos de esto?
MARTA: De la recuperación digamos que es lo que espero es poder tener una vivienda digna, porque allá donde vivimos nosotros, ya te digo, sinceramente somos trece viviendo ahí y nos turnamos para ir al baño, para cocinar. Está bien que somos familia pero a veces se te hace dura la convivencia con tu propia familia. Somos muchísimos y tenemos muy poco espacio. Yo lo que espero sinceramente es que ojalá nos dejaran acá. Sería la mujer más feliz del mundo, entendes? Porque ya tendría mi casa y yo para mí realmente es mi casa. Yo de acá no me quiero ir. Y si me sacan... bueno, me van a tener que sacar a la fuerza o con una vivienda me entendés? Vamos a ver que es lo que pasa...
¿Y crees que va a salir?
Yo sinceramente te digo que sí. Yo de corazón te digo que nos quedamos acá por eso es que me acostumbré tanto acá, me entendés? Duermo tranquila. Yo acá cierro los ojos y estoy en mi casa. No hay ruido no hay nada y ella también duerme cómoda...
Luego de decir esto MARTA se ríe, alegre de estar tan segura de que encontró su lugar.
Fuente: Junta Vecinal Sin Techo.
Mi nombre es MARTA. Y mi familia en general somos trece viviendo en mi casa, en la casa de mi mamá. Tengo mi hija de ocho años. Y en la casa de mi mamá está mi mamá, mi hermana, mis sobrinos, mi papá... bueno, somos trece y hace más o menos 6 años y medio que me separé y estoy con mi vieja viviendo, y ahí yo comparto una habitación con mi nena, en realidad es una habitación grande que está separada en dos por un ropero que de un lado duermen mi mamá y mi papá y del otro lado la nena y yo. Y después hay otra habitación que es más grande que está dividida en tres partes y ahí se van rotando todos, nunca dormimos todos juntos... bah. Una cocina chiquita tenemos y un baño. Precario. Tenemos agua adentro.
¿Esa casa es de ustedes o alquilan?
MARTA: no, es de mi mamá y mi papá y yo desde que tengo uso de razón, hace treinta años que estamos ahí. Yo tengo treinta años.
¿Cómo es la casa, que problemas tiene?
Marta: Tiene inundación, dos gotas y quedamos abajo del agua, porque es prácticamente una olla. Tenemos el puente a tres cuadras, y cuando llueven dos gotas siempre se inunda... son las dos, tres, cuatro, cinco, seis de la mañana y tenés que salir a cortar la calle, porque es asfaltada... pasa el 525 por ahí y cuando pasa el colectivo se entra toda el agua adentro. En la inundación más grande que tuvimos llegó hasta más de un metro y medio el agua adentro y bueno, se perdió todo, todo, todo.
¿Y en ésta casa recuperada quienes están?
En esta casa estamos Caro y yo que como verás tiene una cocina-comedor, un baño y un dormitorio. Ella estaba conmigo (refiriéndose a Keyla) y con la madre pero pidió prestada una vivienda de acá porque no puede andar en el polvo, no puede nada y necesita por ejemplo un piso azulejado, con cerámicos porque no puede andar en el polvo, en la tierra; así que están en otra casa más adelante. Y bueno, después está mi mamá que está también en otra casa, con mi abuela que también la tiene a cargo porque está en silla de ruedas... bah, directamente postrada. En silla de ruedas solamente cuando tienen que llevarla al médico y mi mamá que tiene el brazo quebrado... así que...
¿Y que cambió cuando llegaron acá?
MARTA: yo mi punto de vista, yo lo que pienso hoy en día que ésta es mi casa, de corazón te lo digo. Yo voy allá, vuelvo a donde estaba y si estoy más de dos horas es demasiado para mí, no quiero estar... no quiero estar, me entendés? Yo como verás no tengo muchas cosas, yo tengo un par de cosas para ella, la ropa voy y vuelvo, y si estoy más de dos horas ya es mucho, yo para mí esta es mi casa. Duermo. Hace dieciocho días que duermo acá porque no volví a dormir más allá y bueno ella también. Ella dice MI CASA, y dice “Mamá, ¿Cuándo vamos a traer todas las cosas?”. Por ejemplo ayer me dice: “¿Y las cosas mamá? ¿qué pasó con las cosas?” Y todavía no, todavía no, vamos a ver que es lo que pasa...
¿Qué esperás vos de esto?
MARTA: De la recuperación digamos que es lo que espero es poder tener una vivienda digna, porque allá donde vivimos nosotros, ya te digo, sinceramente somos trece viviendo ahí y nos turnamos para ir al baño, para cocinar. Está bien que somos familia pero a veces se te hace dura la convivencia con tu propia familia. Somos muchísimos y tenemos muy poco espacio. Yo lo que espero sinceramente es que ojalá nos dejaran acá. Sería la mujer más feliz del mundo, entendes? Porque ya tendría mi casa y yo para mí realmente es mi casa. Yo de acá no me quiero ir. Y si me sacan... bueno, me van a tener que sacar a la fuerza o con una vivienda me entendés? Vamos a ver que es lo que pasa...
¿Y crees que va a salir?
Yo sinceramente te digo que sí. Yo de corazón te digo que nos quedamos acá por eso es que me acostumbré tanto acá, me entendés? Duermo tranquila. Yo acá cierro los ojos y estoy en mi casa. No hay ruido no hay nada y ella también duerme cómoda...
Luego de decir esto MARTA se ríe, alegre de estar tan segura de que encontró su lugar.
Fuente: Junta Vecinal Sin Techo.
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